No cabe duda que Nueva Zelanda es un país de otro nivel. No solo ha logrado contener la pandemia por COVID-19 de tal manera que siguen viviendo una “vida normal”, sino que su prioridad ahora no es frenar el coronavirus – como lo es en el resto del mundo – sino que es atender a necesidades específicas, como que todas las mujeres del país tengan acceso gratuito a productos puramente femeninos y servicios médicos de atención a las mujeres. ¡Gracias, Jacinda Ardern!

Mientras que en México sigue la discusión de si un violador merece o no ser candidato a gobernador de un estado (¡claro que no lo merece!), en países como Nueva Zelanda ya están regalando – sí, gratis – todo lo que las mujeres necesitamos para vivir mes a mes el periodo menstrual. Y ahí es precisamente donde entra Jacinda Ardern, la primera ministra mujer de ese país.

Jacinta dijo que todas las escuelas ofrecerán artículos menstruales gratuitos a las estudiantes durante los próximos tres años, de tal manera que Nueva Zelanda se sume al esfuerzo mundial para reducir la “pobreza menstrual”; es decir, la falta de acceso por parte de las mujeres a toallas sanitarias o tampones, reduciendo así la “brecha de pobreza” que afecta negativamente a las mujeres en todos sentidos: educación, salud o empleo.

De esta manera, el país del continente australiano invertirá $25 millones de dólares neozelandeses – equivalente a $17.96 millones de dólares – para proveer estos artículos femeninos a todas las mujeres del país en educación primaria, secundaria y preparatoria. “Las jóvenes no deben perderse su educación por algo que es parte normal de la vida de la mitad de la población”, dijo Ardern frente a una escuela en la ciudad de Hamilton.

Suena inimaginable, pero mientras Nueva Zelanda se encuentra entre las naciones más ricas del mundo, un estudio publicado en 2020 por la organización KidsCan, encontró que hasta 20,000 estudiantes neozelandesas estaban en riesgo de no poder comprar tampones u otros productos. Y es una triste realidad en todo el mundo.

De esta manera, Nueva Zelanda sigue el modelo sanitario comenzado en Escocia, cuando en noviembre de 2020, se convirtió en el primer país en anunciar que haría que los productos femeninos estuvieran disponibles de manera gratuita para todas las mujeres que los necesiten. 

Y apenas el mes pasado, Inglaterra anunció que eliminaría el llamado “impuesto a los tampones”, que clasificaba los productos sanitarios femeninos como “artículos de lujo no esenciales”. 

Estados Unidos, tras la llegada de Joe Biden, ha expresado que comenzará esta discusión en el senado.

¿Para cuándo sucederá en México y otros países de América Latina?

*IMAGEN: Getty Images

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