Sabemos que el esperado reboot de Sex and the City se desarrollará en torno a los 50 años de sus protagonistas Carrie, Miranda y Charlotte, mujeres independientes y empoderadas que aman la ciudad de Nueva York. Pero por mucho que las cosas hayan cambiado en los últimos años, hay cosas que permanecen y rasgos que indican que a pesar de la edad, estas amigas siguen siendo las mismas.

En And Just Like That, Carrie Bradshaw continúa con su oficio de escritora y bloguera, pero esta vez ya no solo lo hace por escrito, sino a través de las nuevas formas de comunicación: un podcast. Y hay otra cosa que esta fashionista sigue haciendo, fumar, demostrando que es una humana de carne y hueso, cuyos vicios no son fáciles de dejar atrás.

A lo largo de las seis temporadas de Sex and the City – de 1998 a 2004 – y de las películas de 2008 y 2010, respectivamente, vimos a Bradshaw batallar con su adicción al tabaco, pues en varios momentos intentó dejar de fumar y el vicio siempre regresaba.

Ahora, en las escenas que se han visto de la filmación del reboot, se ha visto a Sarah Jessica Parker en su papel de Carrie, fumando un cigarro en el asiento trasero de un vehículo, junto a uno de los nuevos personajes, Seema Patel, interpretado por la actriz Sarita Choudhury, lo que nos indica que su gusto por el tabaco continúa aún en su quinta década de edad.

Estas imágenes están diviendo opiniones entre los fans de la serie, pues hay quienes dicen que en este mundo cambiante fumar es ya ‘políticamente incorrecto’, dañino para la salud, fuera de los nuevos estilos de vida y que es ‘irresponsable’ que un personaje con tanta influencia como Bradshaw de el ejemplo de fumar frente a sus seguidores.

Pero a nosotros nos encanta que continúe en la dificultad de dejar el vicio (y no porque apoyemos los vicios y malos hábitos), pues lejos de idealizarla como un personaje perfecto, Carrie da cuenta de la realidad humana que es dejar atrás ciertos malos hábitos y cómo es normal resguardarse en ciertas actitudes y/o sustancias ante ciertas circunstancias de la vida cotidiana.

Así, Carrie Bradshaw continúa siendo ella en muchos sentidos: una neoyorkina de 50 años con una melena envidiable, amante de la moda cara y extravagante, amante de contar historias ya sea en su blog o en su podcast, amiga leal e inseparable, romántica empedernida y humana imperfecta, que tiene ese horrible vicio que causa cáncer, produce arrugas, mancha los dientes y contamina el ambiente.

*IMAGEN: Instagram And Just Like That

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