El blush ha sido uno de los elementos protagonistas en las tendencias de maquillaje, especialmente en los últimos años. Desde los tonos berry, rosas y durazno hasta tonos mucho más intensos que llegan hasta las sienes, el rubor se convirtió en ese producto imprescindible para darle color y ese efecto sun-kissed a nuestro rostro.

Tuvimos la era del blush blindness, pero ahora llega una propuesta que es todo lo contrario y que comienza a dominar la temporada: el anti-blush. La nueva técnica que le da mayor definición al rostro, con un acabado más ligero y sutil en la piel.

Tendencia anti-blush

En el extremo opuesto del blush blindness, esta tendencia apuesta por un resultado mucho más discreto y sutil. Para lograr este acabado, los protagonistas son los tonos beige, rosados nude, tonos como el malva, el terracota e incluso los marrones. Estos tonos ayudan a fundirse con la piel y darle el toque sutil que necesita, sin exagerar demasiado.

Eso no quiere decir que el rubor desaparezca por completo, sino más bien que acompaña las facciones de forma más sutil, sin ser tan evidente. La clave está en utilizar el tono correcto, ser minuciosa con la cantidad de producto que aplicamos y también difuminarlo hasta integrarlo por completo a la base.

Además, esta tendencia también permite darle mayor visibilidad y protagonismo a otras zonas del rostro, como, por ejemplo, unos labios definidos o con tonos mucho más protagonistas, que son tendencia esta temporada; crear una mirada más marcada a través de las sombras y también utilizar bronzer o contour para definir aún más el rostro.

¿Eres team blush o anti-blush?

Aquí no se trata de elegir una tendencia y adoptarla para siempre. Ambas responden a distintas formas de experimentar con el maquillaje y también nos dan nuevas versiones para estilos y ocasiones distintas. El blush te permite experimentar mucho más con el color y conseguir mejillas más protagonistas, mientras que el atractivo del anti-blush radica en dar una apariencia mucho más natural y sutil.

Los favoritos para llevar esta nueva tendencia

Los tonos también pueden variar según el tono de piel. Para las pieles más claras, los beiges rosados y los nudes suaves son una buena opción. En las pieles medias, los rosas tostados y los terracota, mientras que en las más oscuras destacan mejor aquellos tonos bronce y los marrones con matices rojizos