En su primera colección, Cruise 2026/27, Matthieu Blazy retoma Biarritz, lugar donde Gabrielle Chanel abrió su casa de alta costura y presentó sus primeras colecciones en 1915. A orillas del Atlántico, lejos de los tradicionales salones de París, creó un nuevo estilo, libre, elegante y diferente, que celebra el movimiento y la libertad del cuerpo.

La campaña de la colección Cruise 2026/27 de CHANEL, juega con los contrastes y traslada el salón a la playa. Mezcla el interior con el exterior, lo formal con lo relajado y la ciudad con el mar.

Fotografiada por Alec Soth, la campaña presenta a las modelos Josephine Akuei, Stephanie Cavalli, Ruyu Chen, Chiara Dorward, Bhavitha Mandava, Bruna Souza y Anne Vyalitsyna sobre la arena de la Grande Plage de Biarritz. La película está dirigida por Stuart Winecoff.

Hablemos de la colección Cruise 2026/27

La colección Cruise 2026/27 recupera algunos de los elementos más reconocibles de la maison para llevarlos a un nuevo contexto. El tweed, las prendas de inspiración marinera, los conjuntos de dos piezas y las siluetas clásicas conviven con otras propuestas mucho más relajadas, donde los materiales y las proporciones adquieren un nuevo protagonismo.

Uno de los grandes protagonistas y puntos de partida es el Little Black Dress, que este 2026 celebra los 100 años desde que se convirtió en uno de los diseños más emblemáticos de la industria de la moda y de la maison. Originalmente concebido como una prenda de trabajo, Gabrielle Chanel lo reinventó y lo convirtió en un objeto de deseo para la alta sociedad, transformando la forma de vestir de las mujeres y convirtiéndolo en un esencial del guardarropa.

Para esta colección, Matthieu Blazy retoma su historia y vuelve a reinterpretarlo como el vestido de la venganza. El diseño que abre la colección recupera la sencillez y elegancia de las primeras versiones. También, el característico lazo en la espalda del modelo de 1926 se transforma en un bolso XL que aparece en distintas siluetas de la colección.

Otro de los elementos que atraviesa la colección es el doble C. Más que un adorno, se convierte en una declaración y en un elemento arquitectónico. Su presencia define las siluetas de faldas y vestidos de punto, bolsos y distintos diseños de calzado, ya sean pumps o loafers.

Los elementos que transforman el guardarropa esencial de CHANEL

La colección también retoma la forma en la que Gabrielle Chanel combinaba prendas de distintos estilos y funciones. Para esta primera colección Cruise de Matthieu Blazy, la experimentación con materiales es esencial. Sedas ligeras y fluidas, tweeds, tejidos de punto y lentejuelas que hacen referencia a las escamas de los peces amplían de los códigos tradicionales que distinguimos de la maison.

Los accesorios también siguen esa misma dirección. Los maxi bolsos de rafia, los clásicos bolsos de piel de cordero y los zapatos bicolor de siluetas flexibles, intervenidos con lentejuelas y también elaborados en piel lisa o ante con efecto cocodrilo, extienden esta exploración. A ellos se suma la clásica camiseta marinera, reinterpretada con un cuello de estilo trucker.

La colección incorpora distintas referencias al País Vasco, tanto en las prendas como en la atmósfera de la campaña. Sus características rayas, la joyería con motivos de chiles, los detalles inspirados en el tamarisco, el árbol emblemático de Biarritz, y los abrigos de punto con motivos de la costa. También aparecen looks inspirados en los trajes de baño, como un playsuit, una chaqueta de tweed y un gorro de natación, que mezclan distintos elementos para crear el guardarropa de CHANEL para Cruise 2026/27.