Moda
Cambiar de look no siempre significa apostar por un corte radical o despedirse de varios centímetros de cabello. A veces, un detalle puede transformar por completo la manera en que llevamos nuestra melena. Esta temporada, el flequillo francés vuelve a ocupar un lugar destacado entre las tendencias capilares gracias a su acabado natural, su movimiento y esa estética despreocupada que parece no necesitar demasiado esfuerzo.
Inspirado en figuras como Jane Birkin y reinterpretado por celebridades como Dakota Johnson, Alexa Chung y Pamela Anderson, este flequillo se caracteriza por ser ligeramente abierto, más corto en el centro y con mechones progresivamente largos hacia los extremos. A diferencia de los flecos rectos y perfectamente definidos, su encanto está en la textura y en una apariencia relajada. Si estás pensando en renovar tu cabello este otoño, estas son tres razones para considerarlo.
Se adapta a diferentes texturas y largos de cabello
Una de sus mayores ventajas es su versatilidad. El flequillo francés funciona tanto en cabellos lisos como ondulados, ya que aprovecha el movimiento natural de la melena en lugar de exigir un acabado completamente pulido. Además, puede integrarse con diferentes cortes, desde un bob hasta una melena midi o un cabello extralargo.
Su silueta también permite enmarcar el rostro de manera suave, gracias a los mechones laterales que se mezclan con el resto del cabello. El resultado es un cambio visible, pero sin perder la naturalidad del corte.
Es más fácil de peinar y mantener
Si te gusta la idea de llevar flequillo, pero te preocupa tener que dedicarle demasiado tiempo cada mañana, esta versión puede ser una buena alternativa. Su acabado desenfadado permite trabajar con la textura natural del cabello y no requiere la precisión de un fleco recto para conservar su forma.
Puedes llevarlo ligeramente abierto, con movimiento o con un acabado más despeinado. Un poco de producto para definir la textura y un secado ligero suelen ser suficientes para conseguir ese efecto natural que lo caracteriza.
Necesita menos retoques en el salón
Otro punto a su favor es que crece de una manera más orgánica. Mientras que un flequillo recto puede perder rápidamente su forma cuando aumenta de longitud, el francés cuenta con mechones laterales más largos que se integran gradualmente con el resto de la melena.
Esto permite espaciar las visitas al salón y conservar una apariencia favorecedora durante más tiempo. Según el crecimiento del cabello y el acabado que busques, los retoques pueden realizarse aproximadamente cada seis u ocho semanas.
Antes de dar el paso, conversa con tu estilista sobre la textura de tu cabello, la forma en que acostumbras peinarlo y el largo que mejor acompaña tus facciones. El secreto del flequillo francés está precisamente en adaptarlo a ti, en lugar de intentar conseguir una versión idéntica a la de una fotografía de referencia.
*IMAGEN: Getty Images