Moda
La tecnología y la relojería comparten algo más que la función de medir el tiempo: ambas dependen de la precisión, los materiales y el diseño. Con el nuevo Apple Watch Series 12, Apple retoma algunos códigos de la relojería tradicional para desarrollar un dispositivo que busca integrarse tanto en la rutina diaria como en la forma de vestir.
Acabados metálicos inspirados en relojes mecánicos, materiales cerámicos y correas estilo joyería forman parte de sus funciones que dan seguimiento a la salud con una atención especial a la estética.
Reloj diseñado para llevarse todo el día
Molly Anderson, vicepresidenta de Diseño Industrial de Apple, explicó en un comunicado que uno de los objetivos del equipo fue crear un reloj que las personas quisieran llevar durante todo el día y la noche.
Esto se debe a una necesidad práctica: para registrar datos sobre el sueño, la actividad física y otros indicadores de salud, el dispositivo debe acompañar al usuario de manera constante.
El diseño del Series 12 busca mantener un perfil delgado y ligero, que sea cómodo durante el ejercicio, al dormir y debajo de la manga de una camisa o chamarra. Para lograrlo, el equipo trabajó junto con los departamentos de salud, sensores e ingeniería, con la intención de integrar las nuevas funciones sin dejar de lado la comodidad o la apariencia del reloj.

Acabados de relojería clásica
Uno de los cambios más visibles está en la paleta de materiales y colores. El nuevo acabado de aluminio en bronce oscuro toma como referencia los relojes mecánicos tradicionales, mientras que la versión en oro permite combinar el dispositivo con pulseras y otras piezas de joyería. El objetivo es que el reloj pueda formar parte de distintos estilos personales, desde un conjunto deportivo hasta uno más formal.
La colección también incluye una versión con caja de cerámica en blanco perla y azul noche. Cada caja se fabrica a partir de una sola pieza moldeada mediante un proceso desarrollado por Apple, que incluye temperaturas elevadas, presión y un pulido con diamantes para obtener el acabado final.
En cuanto a la cerámica, el material permite que ciertas zonas de la parte posterior del reloj sean opacas, mientras que otras dejan pasar la luz necesaria para el funcionamiento de los sensores. De esta forma, la apariencia exterior y los componentes que miden las señales del cuerpo se integran en una misma pieza.
Correas con diseño
La inspiración en la relojería tradicional también aparece en las correas. Apple ha desarrollado opciones metálicas que se acercan a la estética de la joyería, como la Milanese Loop y la Link Bracelet, disponibles en tonos que combinan con los nuevos acabados del reloj. Su diseño permite llevarlas junto con otras pulseras sin que el dispositivo se perciba necesariamente como un accesorio exclusivamente deportivo.
La colección Apple Watch Hermès también tiene un acabado en oro y una correa de eslabones que amplía las posibilidades de uso. En este caso, el vínculo con la moda es explícito: la colaboración combina la tecnología de Apple con el lenguaje de diseño de la casa francesa, reconocida por su trabajo en marroquinería y accesorios.
Y, por supuesto, las correas intercambiables permiten modificar el aspecto del reloj según la ocasión.

Sensores más avanzados
Detrás de los cambios de diseño están las nuevas funciones de salud del Series 12. El reloj mide la frecuencia cardiaca cada cinco segundos y registra la variabilidad de la frecuencia cardiaca con mayor frecuencia que los modelos anteriores. Estos datos se combinan con información sobre el sueño y la actividad para ofrecer una puntuación de preparación diaria, pensada para ayudar a comprender cuándo conviene entrenar con mayor intensidad o dar prioridad a la recuperación.
Para integrar los nuevos sensores, Apple rediseñó la parte posterior del reloj y amplió la superficie destinada a las mediciones. También añadió fotodiodos en los bordes para captar la luz de manera más eficiente.