A todas nos ha pasado que consumimos algún alimento y nos inflamamos regularmente, y esto puede deberse a demasiados factores, pero principalmente a cómo están nuestros hábitos, alimentación, el descanso que le damos a nuestro cuerpo y también el estrés que solemos tener constantemente.

No tenemos que hacer cambios radicales en nuestra rutina, sino realmente poner atención a todo lo que hacemos y a todo lo que comemos, además de escuchar lo que nuestro cuerpo necesita.

La filosofía japonesa alrededor del amplio universo del wellness, propone prestar atención a los detalles que repetimos constantemente en nuestra vida. Estos son algunos de los hábitos que puedes incorporar a tu día a día para cuidar tu organismo de la inflamación.

12 hábitos antiinflamatorios de todos los días

Comida sana hábitos
Hábitos japoneses antiinflamatorios que deberías integrar a tu vida diaria
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#1 No saltes comidas

Pasar periodos largos sin comer durante el día hace que llegues con demasiada hambre a tu siguiente comida y comas más rápido y en mayor cantidad. Por eso, mantener horarios más regulares puede ayudarte a tener una relación más ordenada con la comida.

#2 Reposo digestivo

El descanso de nuestro aparato digestivo también es esencial en la noche. Por eso, muchas personas recomiendan cenar al menos una hora antes de irte a dormir, para darle tiempo a tu cuerpo de comenzar el proceso digestivo antes de acostarte.

#3 No tomes café en ayunas

El café puede resultar irritante para algunas personas, especialmente si se consume con el estómago vacío. Si notas que no te cae bien comenzar el día con una taza de café, prioriza empezar con proteína, fibra y otros alimentos para después integrar el café a tu día y evita convertirlo en tu primer alimento.

#4 Incluye probióticos y prebióticos en tu día

Los probióticos son microorganismos vivos que se encuentran en algunos alimentos fermentados, mientras que los prebióticos son componentes de algunos alimentos que sirven para alimentar a las bacterias buenas de nuestro intestino. Por eso, incorporar fuentes de ambos puede mejorar tu alimentación y hacerla mucho más completa para cuidar tu microbiota intestinal.

#5 La hidratación es esencial

Tomar agua es un básico de todos los días para cuidar nuestro organismo, desde la piel hasta nuestra digestión. Es uno de los hábitos más sencillos e importantes, pero probablemente no siempre lo hacemos. Más que esperar a tener sed durante el día, hacer de la hidratación una rutina diaria es esencial para mantener un buen funcionamiento del organismo.

#6 Prioriza la proteína en tus comidas

Hábitos japoneses antiinflamatorios que deberías integrar a tu vida diaria
Hábitos japoneses antiinflamatorios que deberías integrar a tu vida diaria
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La proteína es un nutriente esencial para una alimentación equilibrada. Por eso, muchas personas recomiendan incluir una fuente de proteína en nuestras comidas. Además, puede aportar mayor saciedad y contribuir a mantener estables los niveles de azúcar en nuestra sangre cuando forma parte de una comida equilibrada.

#7 Procura un sueño reparador

Dormir lo suficiente es esencial para cualquier persona. Durante la noche, nuestro cuerpo atraviesa distintos procesos que son primordiales para nuestra recuperación de cada día. Por eso, procurar un descanso que sea suficiente para cada persona puede tener un impacto positivo en nuestra energía y, sobre todo, en nuestro organismo. Para la mayoría de los adultos, se recomiendan al menos siete horas de sueño cada noche.

#8 Integra especias a tus comidas

Especias como la cúrcuma, el jengibre y la canela pueden ser una buena manera de agregar sabor a nuestras comidas y también aportan distintos compuestos que han sido estudiados por sus posibles beneficios para el organismo. Integrarlas a nuestra alimentación puede ser una forma sencilla de variar nuestros platillos y sumar nuevos ingredientes a nuestra rutina.

#9 Evita los alimentos ultraprocesados

Nutrirnos principalmente a base de alimentos ultraprocesados puede hacer que nuestra alimentación sea menos equilibrada, especialmente cuando estos productos tienen un alto contenido de azúcares añadidos, grasas saturadas o sodio. Mientras que los alimentos frescos y mínimamente procesados pueden aportar proteína, micronutrientes, fibra y otros nutrientes importantes para nuestro organismo.

#10 Procura el movimiento en tu día

El movimiento físico, por más mínimo que sea, puede ayudar a mejorar nuestra circulación y mantenernos activos durante el día. No necesariamente tiene que tratarse de una rutina de ejercicio intensa. Caminar, subir escaleras o hacer pequeñas pausas para movernos también pueden formar parte de nuestra actividad diaria.

#11 Mantén el estrés bajo control

El estrés es parte de nuestra vida diaria y no siempre podemos evitarlo, pero sí podemos buscar momentos para disminuirlo. Hacer pausas, caminar, respirar, desconectarnos por algunos minutos o simplemente encontrar actividades que nos ayuden a relajarnos puede ser importante para nuestro bienestar y también para nuestra salud intestinal.

#12 Modera el consumo de harinas

Las harinas, especialmente las refinadas, pueden generar cambios más rápidos en los niveles de glucosa en la sangre. Sin embargo, no significa que estén prohibidas, sino que es importante consumirlas con moderación y, cuando sea posible, elegir opciones integrales y combinarlas con proteína, fibra y grasas saludables para lograr comidas más equilibradas.