Moda
Este 2026 el maquillaje entiende la belleza de una forma más libre. La piel luminosa convive con el color intenso, las texturas se superponen y los productos dejan de tener una función única para convertirse en herramientas capaces de transformar un mismo rostro de distintas maneras. Dentro de esta nueva conversación, el blush adquiere un protagonismo especial: ya no se trata únicamente de dar color a las mejillas, sino de construir dimensión, luminosidad y personalidad.
Es una filosofía que atraviesa la nueva propuesta de Dolce&Gabbana Beauty, una colección diseñada y producida en Italia que traduce los códigos de la casa a un lenguaje contemporáneo de maquillaje.

La nueva obsesión: mezclar texturas de blush
El blush layering no solo está de moda, se ha convertido en una de las formas más interesantes de llevar el rubor esta temporada. La idea consiste en trabajar diferentes fórmulas para conseguir un resultado más profundo y dimensional: una textura cremosa puede aportar ese aspecto jugoso y natural, mientras un polvo ayuda a intensificar el tono y darle otra dimensión al color.
La nueva obsesión: mezclar texturas de blush
Cherry Glaze Bar es uno de los protagonistas del Fresh Look, ese look donde el maquillaje no es tan evidente o si lo es, se ve integrado. Este blush en barra está pensado para presionar, deslizar y difuminarse sobre la piel, dejando un acabado glossy en 3D y una intensidad que puedes ajustar de acuerdo a tu mood o a la ocasión. Su fórmula ultraligera está enriquecida con aceite de cereza italiana y colágeno vegano, mientras sus cinco colores se adaptan a diferentes tonos de piel.

Inspirado en la frescura y vitalidad de las cerezas, este producto combina color y tratamiento en un solo gesto. Cortesía de Dolce & Gabbana
Para llevar el efecto de layering todavía más lejos, puede combinarse con Cheeks&Eyes Match, uno de los esenciales del Classic Look. Este rubor en polvo también funciona como sombra de ojos, permitiendo construir un maquillaje monocromático en el que el mismo velo de color recorre mejillas y mirada. Los seis tonos, entre rosas, melocotones y matices más profundos, permiten cambiar fácilmente la intensidad del resultado.
La clave está precisamente en no elegir entre crema o polvo, sino en utilizarlos juntos. El resultado puede ir desde un rubor casi transparente hasta unas mejillas intensamente coloreadas, manteniendo siempre esa sensación de piel viva que define la belleza contemporánea.

Una colección para cambiar de actitud
La propuesta de Dolce&Gabbana Beauty en esta colección propone algo más interesante que una tendencia pasajera, se trata de una nueva forma de relacionarse con el maquillaje. El color se mezcla, las texturas se superponen y cada producto puede adquirir una función diferente. El blush, especialmente, deja de ser un detalle final para convertirse en el punto de partida de una belleza más libre, luminosa y personal.
La colección Cherry Glaze Bar ofrece texturas vibrantes y sofisticadas para un toque de color irresistible. Cortesía de Dolce & Gabbana












