Moda
El volumen se convierte en protagonista esta temporada con el vestido balloon, una de las tendencias más encantadoras del otoño-invierno 2026-2027. Después de conquistar faldas, shorts y pantalones, la silueta globo llega a los vestidos para combinar romanticismo, sofisticación y un toque de diversión.
Su diseño se ajusta suavemente al cuerpo y se abre en la falda, que termina en un dobladillo curvado hacia el interior para crear ese efecto redondeado tan característico.
Lejos de limitarse a los diseños dramáticos de inspiración princesa, esta tendencia ofrece distintas interpretaciones. Algunos vestidos apuestan por faldas amplias y volúmenes XL; otros incorporan el efecto balloon de forma sutil, con acabados discretos que aportan movimiento sin dominar el conjunto. ¿El resultado? Una prenda que funciona tanto para una ocasión especial como para un look cotidiano con un giro inesperado.
Del volumen espectacular a la elegancia minimalista
El street style demuestra que el vestido balloon puede adaptarse a distintas personalidades. Durante la última Semana de la Moda de París, la modelo Mariacarla Boscono llevó una versión bohemia en rosa, con transparencias, detalles de chiffon y un bajo asimétrico recogido hacia dentro. En lugar de apostar por una falda extremadamente voluminosa, el diseño concentraba el efecto globo en el dobladillo. Un cárdigan gris corto completaba el conjunto con un aire granny chic, ideal para los meses fríos.
Esta interpretación más ligera confirma que no es necesario recurrir a grandes volúmenes para sumarse a la tendencia. Los acabados curvos, las transparencias y las proporciones bien equilibradas bastan para actualizar una silueta clásica.
Cómo llevar el vestido balloon esta temporada
Con la temporada de fiestas en el horizonte, los modelos más dramáticos se convierten en una alternativa a los vestidos de terciopelo y las propuestas brillantes. Elige diseños en seda, chiffon o algodón estructurado para explorar distintas versiones del volumen. Cuando la silueta y el tejido tienen suficiente presencia, los accesorios pueden mantenerse al mínimo: el vestido hace todo el trabajo.
Para el día a día, los diseños más sencillos ofrecen una opción versátil para reuniones de trabajo, comidas o salidas con amigas. El negro y el blanco aportan sobriedad, mientras que el beige y el color crema suavizan el conjunto. En cuanto al largo, las versiones cortas de manga larga conviven con alternativas midi y maxi, tanto monocromáticas como estampadas.
*IMAGEN: Getty Images