Hubo una época en la que el desfile de Victoria’s Secret era mucho más que una presentación de lencería. Era uno de esos acontecimientos que conseguían reunir frente a una pantalla a millones de personas, convertir a las modelos en auténticas estrellas internacionales y transformar unas alas gigantescas en uno de los símbolos más reconocibles de la moda. Sobre la pasarela coincidían las grandes supermodelos del momento, los artistas que dominaban las listas musicales y una puesta en escena que tenía más de espectáculo de Hollywood que de desfile convencional.

Y parece que Victoria’s Secret ha decidido recuperar precisamente esa magia.

El Victoria’s Secret Fashion Show 2026 ha vuelto a demostrar que la firma estadounidense conoce perfectamente los ingredientes que hicieron de sus desfiles un fenómeno global. La presencia de nombres legendarios como Adriana Lima, Candice Swanepoel, Doutzen Kroes o Rosie Huntington-Whiteley, junto a modelos como Bella y Gigi Hadid, ha servido para tender un puente entre aquella época dorada y una nueva generación que vive la moda a través de las redes sociales.

Pero si algo ha conseguido convertir esta edición en una de las más comentadas ha sido la combinación de tres grandes sorpresas: Gisele Bündchen recuperando su vínculo con el universo Victoria’s Secret, Tate McRae poniendo ritmo a la pasarela y Kylie Jenner debutando con el mítico Fantasy Bra.

De las alas de Adriana Lima y Bella Hadid al debut de Kylie Jenner con un sujetador joya valorado en 50 millones, pasando por las actuaciones de Tate McRae y KATSEYE. Victoria’s Secret recupera el glamour de sus grandes desfiles en una noche que mezcla nostalgia, música y moda.

Gisele Bündchen y el regreso de la nostalgia más glamourosa

Pocas modelos representan tan bien la edad de oro de Victoria’s Secret como Gisele Bündchen. La brasileña fue uno de los grandes ángeles de la firma y su nombre continúa inevitablemente ligado a aquellos desfiles que convirtieron la lencería en un espectáculo internacional.

Por eso, su participación en la bienvenida de esta edición tuvo algo de reencuentro con la historia. Desde un escenario de estética idílica, sentada en un sofá, Gisele recuperó una de las preguntas más reconocibles del show: Are you ready for the show?

No necesitó desfilar para convertirse en una de las protagonistas. Bastó su presencia para recordar que, mucho antes de los vídeos virales y los millones de visualizaciones en TikTok, las supermodelos ya eran capaces de generar auténticos fenómenos culturales.

Bella Hadid, Adriana Lima y las alas que nunca pasan de moda

La encargada de inaugurar la pasarela fue Bella Hadid, uno de los rostros más influyentes de la moda contemporánea, que dio paso a un desfile en el que la firma recuperó muchos de sus códigos históricos.

Adriana Lima, Candice Swanepoel, Doutzen Kroes, Paloma Elsesser y Barbara Palvin fueron algunas de las protagonistas de una primera parte marcada por las alas, los encajes y una paleta cromática en la que el rosa volvió a reclamar su lugar como color emblemático de Victoria’s Secret.

Los tonos pastel, los tejidos delicados y las siluetas de inspiración romántica convivieron con las poses y los gestos que han formado parte del lenguaje visual del desfile durante décadas.

También hubo espacio para una de las grandes sorpresas de la noche: el regreso de Rosie Huntington-Whiteley, dos décadas después de su debut en la pasarela de la firma. Junto a ella, Irina Shayk volvió a desplegar las alas con un conjunto de lencería blanca, confirmando que los nombres históricos siguen siendo uno de los grandes atractivos del espectáculo.

Tate McRae recoge el testigo de Karol G

La música siempre ha sido una parte esencial del Victoria’s Secret Fashion Show. Y esta edición volvió a demostrar que la elección de las artistas es casi tan importante como la de las modelos.

Después de que Karol G protagonizara uno de los grandes momentos musicales de la edición anterior, Tate McRae recogió el testigo con una actuación que combinó pop, coreografía y una estética especialmente atrevida.

La cantante canadiense apareció con un conjunto rojo brillante, de cortes estratégicos y espíritu festivo, que inevitablemente recordó a la propuesta de encaje que la colombiana había lucido sobre la pasarela.

Mientras McRae actuaba, Gigi Hadid desfilaba con un estilismo en tonos pastel combinado con detalles rojos y púrpuras, demostrando que en Victoria’s Secret la música y la moda no se presentan como dos espectáculos independientes, sino como partes de una misma puesta en escena.

El cartel musical se completó con Megan Thee Stallion, Megan Moroney y KATSEYE, artistas que aportaron diferentes sonidos y sensibilidades a una noche que buscaba conectar con públicos de distintas generaciones.

PINK recupera el espíritu Y2K y apuesta por el maximalismo

Si la primera parte del desfile estuvo dominada por una sensualidad más delicada, la llegada de PINK cambió completamente el ritmo.

La línea más juvenil de Victoria’s Secret apostó por el rosa neón, los estampados, los brillos y una estética que parecía mirar directamente hacia los años 2000.

Las chaquetas bomber, los conjuntos de terciopelo de inspiración deportiva y los guiños al universo de Juicy Couture recuperaron esa mezcla de comodidad, descaro y exceso que tanto ha influido en las tendencias actuales.

Con KATSEYE como acompañamiento musical, la pasarela se transformó en un escenario donde la nostalgia Y2K convivía con una actitud mucho más contemporánea. Porque si algo ha demostrado el regreso de la moda dosmilera es que algunas tendencias nunca desaparecen del todo: simplemente esperan el momento adecuado para reinventarse.

Kylie Jenner y el Fantasy Bra de 44 millones: el gran momento de la noche

Y cuando parecía que Victoria’s Secret ya había mostrado todas sus cartas, llegó el momento que terminó acaparando buena parte de la conversación.

Kylie Jenner debutó en el desfile luciendo el legendario Fantasy Bra, una de las piezas más emblemáticas de la historia de la firma, recuperada después de ocho años de ausencia.

La empresaria y fundadora de Kylie Cosmetics apareció con un espectacular sujetador joya creado en colaboración con Jacob & Co., elaborado con diamantes y piedras preciosas y presentado como una pieza valorada en 44 millones.

El Fantasy Bra siempre ha representado la faceta más extravagante y aspiracional de Victoria’s Secret. Más que una prenda de lencería, es una creación de alta joyería concebida para convertirse en protagonista absoluta del espectáculo.

Y Kylie parecía la elección perfecta para protagonizar su regreso. Su capacidad para transformar prácticamente cualquier aparición pública en un acontecimiento mediático encaja con la nueva estrategia de una firma que busca recuperar el impacto cultural de sus grandes desfiles.

En primera fila, Kris Jenner y Timothée Chalamet acompañaron a la empresaria en uno de los momentos más esperados de la noche.

Victoria’s Secret mira al futuro sin renunciar a su pasado

Después de varios años de ausencia y de un proceso de transformación marcado por las críticas a sus antiguos cánones de belleza, Victoria’s Secret continúa buscando una nueva identidad para sus desfiles.

La edición de 2026 deja una conclusión interesante: la marca parece haber entendido que modernizar su imagen no significa necesariamente renunciar a todo aquello que la convirtió en un fenómeno.

Las alas siguen ahí. También las supermodelos, las actuaciones musicales, el rosa y esa puesta en escena que convierte cada salida en un pequeño espectáculo.

Pero ahora comparten protagonismo con nuevas generaciones de artistas, rostros de la cultura pop y tendencias que conectan directamente con el presente.

Y quizá ese sea el verdadero mensaje de esta edición: Victoria’s Secret quiere recuperar su lugar en la conversación global de la moda.

Si para conseguirlo necesitaba reunir a Gisele Bündchen, Bella Hadid, Adriana Lima, Tate McRae y Kylie Jenner con un Fantasy Bra millonario, parece que ha decidido no quedarse a medias.

Porque hay desfiles que presentan colecciones. Y otros que, sencillamente, quieren convertirse en un acontecimiento.

*Imágenes: Instagram Victoria’s Secret