Moda
Para el espectacular desfile de presentación de la colección primavera-verano 2023, durante la Milan Fashion Week, Gucci hizo un show difícil de superar. Con la imaginación a tope del director creativo, Alessandro Michele, la marca de lujo subió al escenario a 68 pares de gemelos idénticos, es decir, 136 personas con genes casi duplicados.

Los pares de gemelos fueron elegidos por un equipo secreto de Gucci, que acudió a la celebración del Twins Day, una convención de gemelos en Twinsburg, Ohio.

A lo de por sí ya sorprendente, se le añadió otro factor sorpresa. El público, dividido en dos salas separadas, no supo que estaba viendo gemelos hasta los momentos finales, cuando se levantó una pantalla que dividía las salas y cada modelo se tomó de la mano con un hermano que había estado caminando junto a ellos durante todo el espectáculo.

El hermanamiento es “tan familiar, pero tan poderoso”, dijo Alessandro Michele después del espectáculo. Los gemelos, dijo, nos recuerdan “el tejido conectivo” en las familias y en la sociedad.

“Utilizo la pasarela como escenario teatral, y la moda habla con fuerza de las ideas de alteridad. Se que tengo otro lado de mi: lo conozco cuando voy a mi terapeuta. Todos tenemos otro lado nuestro y, a veces, nos encontramos con esa persona y nos tomamos de la mano”, agregó Michele.

Antes del espectáculo, a los invitados se les envió una prueba de Rorschach para completar, en lugar de invitaciones, porque “este espectáculo trata sobre lo que encuentras cuando cavas dentro de ti mismo, así que quería prepararlos a todos para eso”, agregó el diseñador.

La excentricidad ilimitada de Michele puede parecer una combinación inesperada para la marca de lujo más grande de Italia, pero su fórmula está funcionando y, para prueba, las ventas de más de $10 mil millones de dólares el año pasado.

Alessandro Michele dedicó el espectáculo a las mujeres a las que llama sus “madres gemelas”. Él creció con su madre, Eralda, y su gemela, su tía Giuliana, un par de gemelas idénticas tan unidas que parecían “mágicamente multiplicadas”, dijo.

“Esa era la extraña familia que siempre había tenido, y lo cierto es que no conocía otra cosa. De hecho, ni siquiera importaba cuál de ellas me hubiera dado a luz. En mi Olimpo, ambas eran deidades generatrices”, agregó.
