Moda
Normalmente pensaríamos que las botas altas, esta temporada, suelen desaparecer, pero es todo lo contrario, permanecen como uno de los calzados más fuertes de primavera-verano. Nace una nueva forma de jugar con las proporciones, desde la creatividad, el estilo y, sobre todo, la intención. Se integran a los looks como un contraste clave y diferente frente a prendas ligeras y, especialmente, cortas.
La clave de cómo llevarlas está en balancear volúmenes y el largo de cada prenda. Pero, sobre todo, hay que mentalizarnos en que las botas no solo funcionan como un complemento, sino que muchas veces son la clave y el punto focal de todo un look. Y lo interesante es ver cómo se pueden adaptar a distintos estilos sin perder la esencia de las botas mismas. También es importante considerar materiales más ligeros o siluetas más flexibles para que hagan sentido con la temporada y no se sientan pesadas dentro del outfit.
Faldas midi y maxi
Una de las favoritas para llevar esta temporada son las faldas, y las favoritas, por excelencia, son las largas. Aquí la clave es cuando jugamos con lo que se deja ver y lo que no. Cuando una falda cubre gran parte de una bota, se genera un efecto más estilizado, alargando visualmente la figura.
Y, obviamente, la clave para no morir en el intento es optar por telas ligeras que tengan mucho movimiento, contrastando con la estructura que tiene una bota, haciendo más sentido a la temporada. Especialmente aquí, las faldas con aberturas a los lados permiten que la bota se pueda ver un poco más, aportando sensualidad, pero, al mismo tiempo, sin que sea tan evidente. Es una combinación que se siente fluida, pero con carácter.
Shorts
Para aquellas que quieran un look mucho más arriesgado, moderno y con carácter, el favorito de las botas siempre será el contraste entre lo corto y lo largo, como son las botas con unos mini shorts. Y es el favorito porque visualmente alarga las piernas y crea una silueta mucho más definida y estilizada.
Aquí la clave está en cuidar las proporciones: balancear piezas oversize con algunas mucho más ajustadas, como un blazer, camisas oversize o una chamarra; esto para dar más volumen en la parte de arriba. Por debajo, unos shorts y botas un poco más ajustadas. Los accesorios siempre serán la clave principal. Puedes jugar con cinturones para marcar la cintura y lograr un mejor equilibrio en el look.
Bermudas largas
El favorito, por excelencia, para llevar con botas largas, sin importar en qué temporada del año estemos. Las bermudas reflejan un estilo mucho más relajado y contemporáneo. Hay que tener cuidado con las proporciones al momento de estilizarlas, porque de la forma correcta puede ser muy favorecedor para la silueta, pero también puede jugar en contra.
Una regla de styling clave aquí es dejar un espacio entre la rodilla y la bota para estilizar mejor la pierna, especialmente si eres pequeña. Aunque también hemos visto ese encuentro continuo entre la bota y las bermudas, es algo mucho más arriesgado según tu estatura. Siempre puedes elegir cualquiera de las dos, pero si quieres asegurar, yo me iría por la primera opción.
Funciona perfecto cuando lo llevas con camisas con blazers, que es cuando más los hemos visto, o, algo seguro, con camisetas básicas. Es una combinación que logra un punto medio entre lo relajado y lo estructurado.
Mini skirts
Esta combinación es algo parecida a la de los shorts y una de las más clásicas. Funciona de la misma forma, llevar algo corto como una mini falda junto con unas botas largas abajo alarga las piernas y, si quieres lograr eso, deja un espacio entre ellas siempre; es apostar por lo seguro.
¿Y qué tipo de mini skirts? Se llevan con absolutamente todo: desde unas con cortes y telas más estructuradas hasta otras con más fluidez y movimiento. Las denim skirts son de las favoritas de siempre. También puedes combinarlas con prendas superiores más amplias para generar contraste y evitar que el look se vea demasiado ajustado.
Vestidos
Esta primavera-verano, los vestidos ligeros son uno de los favoritos y de los más populares de la temporada, y llevarlos con botas puede ser la mejor forma de demostrar estilo. Aquí el largo del vestido no importa tanto, sino simplemente la combinación de un vestido con una bota larga ya tiene todo el potencial.
Puedes experimentar con vestidos mini, midi e incluso maxi. Jugar con capas y accesorios es la clave para lograr un buen look aquí. Los vestidos con movimiento, transparencias o telas más suaves contrastan muy bien con la estructura de la bota, creando un equilibrio visual interesante y muy actual.
















