Moda
A veces no hace falta estrenar un armario entero para que un look se sienta diferente. Basta con cambiar la manera de combinar lo que ya tenemos, añadir un accesorio inesperado o apostar por un color que normalmente dejamos en segundo plano.
Un detalle rojo vale más que mil neutrales

El rojo se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la temporada, pero no hace falta llevarlo de pies a cabeza. De hecho, su versión más interesante aparece en pequeñas dosis.
Un bolso rojo sobre un conjunto en tonos neutros, unas gafas, unos zapatos o incluso una bomber pueden cambiar por completo la intención de un estilismo. La clave está en utilizarlo como punto de contraste y dejar que el resto del look respire.
¿El truco? Repetir el color en dos pequeños detalles, por ejemplo, bolso y zapatos. El resultado se siente mucho más pensado sin parecer excesivamente coordinado.
Si el look es básico, añade movimiento

Los flecos tienen una habilidad especial: conseguir que incluso el conjunto más sencillo parezca mucho más elaborado. Esta temporada aparecen especialmente en bolsos, pero también en pañuelos y otros accesorios.
La fórmula más fácil es combinarlos con prendas de líneas limpias. Unos vaqueros y una camiseta blanca pueden transformarse con un bolso de flecos; un conjunto deportivo adquiere otra personalidad con un accesorio en este acabado.
La idea no es recargar, sino introducir movimiento. Un solo elemento dinámico puede ser suficiente para cambiar completamente la energía de un look.
El pañuelo vuelve a la cabeza

Hay accesorios que nunca desaparecen del todo. El pañuelo es uno de ellos y este verano recupera una de sus formas más clásicas: llevado sobre la cabeza, con el nudo en la nuca.
La inspiración viene directamente de las grandes divas del Hollywood clásico, de Grace Kelly a Audrey Hepburn, pero la interpretación actual es mucho más relajada. Se lleva con vestidos ligeros, camisetas, denim o incluso con looks urbanos de diario.
Además de aportar ese punto cinematográfico que transforma cualquier conjunto, funciona como una alternativa a la gorra o al sombrero. Un gesto tan sencillo como cambiar dónde colocamos un pañuelo puede ser suficiente para que el mismo look se sienta completamente nuevo.