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Cassandra Sánchez Navarro es hija de Mónica Sánchez Navarro, sobrina del actor Rafael Sánchez Navarro y nieta de los actores Manolo Fábregas y Fela Fábregas, quienes concentraron su pasión especialmente en el teatro, tan es así que hay un teatro increíble que lleva el nombre de su abuelo. Aunque ella empezó su carrera en la televisión, Cassandra ha visto a su familia actuar durante toda su vida…

Naciste en una familia increíble que lleva generaciones de actores, ¿pensaste alguna vez en no dedicarte a esto?
Durante toda mi infancia pensé en no dedicarme a esto. Veía a mi familia y la cantidad de trabajo que hay detrás de todo esto, y las horas y horas de sacrificios que implica, que yo no quería, siempre decía “no”. Se me hacía súper estresante la cantidad de tensión que había sobre la familia y a mí no me llamaba la atención. Pero constantemente me enamoraba de diferentes carreras, quería ser abogada de derechos humanos, luego quería ser entrenadora de delfines, después bailarina y también piloto como mi papá. Un día mi mamá me dijo: “Cas, pero si tú fueras actriz, podrías ser todas esas cosas. Tendrías la oportunidad de ser un día una policía, otro día una comediante, otro día una cantante”. Entonces me fui preparando y fue en la preparación donde me enamoré de ser actriz.
Estudiaste en Los Ángeles, Nueva York y Londres en academias de arte dramático y teatro. ¿Qué obras te gustaría hacer en nuestro país?
Qué buena pregunta. Si te soy sincera, siento que ya la hice y es “Cabaret”. Interpretar a Sally Bowles en un escenario fue de los personajes más demandantes en todos los aspectos, como cantante y como artista. Entonces, siento que ya hice ese personaje. En realidad me encantaría volver a hacerlo.

Manolo Fábregas, Fela Fábregas, tu mamá Mónica Sánchez Navarro… ¿Cuál ha sido el mejor consejo que has recibido de cada uno de ellos o lo que has decidido copiarles?
Es un regalo haber nacido en esta familia, porque constantemente aprendes cosas que se sienten como cheat codes. Debes tener a alguien en la industria para saber este tipo de cheat codes. Uno de los de mi mamá es: “Deja que la vida te sorprenda”. En esta carrera donde los actores estamos acostumbrados a “¿y qué sigue?”, “el trabajo se acabó y tengo que empezar otro”, el casting, esto y el otro, el consejo de mi mamá me ha dado mucha paz. Me ha permitido mantener mi curiosidad y mi alegría con todo lo que estoy haciendo.
Y el de mi abuelo, que tenía unas frases increíbles, que es de las que más repito: “Un actor se hace en el teatro, se da a reconocer en la tele y se inmortaliza en el cine”. Lo que me gusta es que se le da mucho valor al teatro, es de las artes que la mayoría de los actores no aplican, pero ahí es donde de verdad creo que un actor se forma. No hay toma dos, no baja el telón, en ese momento tienes que saber improvisar y eso es oro. Un día me pasó que olvidé la letra de una canción de “Cabaret” (que estaba en alemán) y logré librarla; fue muy estresante. Otra cosa es que suelo ser muy respetuosa con el personaje y su vestuario. La escenografía y el vestuario son el templo del personaje, es por eso que mi ropa, mis cosas, no tocan el escenario. Cuando termino mi personaje cuelgo su ropa, me despido y ya me pongo la mía. He tenido personajes que usan ropa que me encanta y he tenido ganas de quedármela. En uno de mis proyectos me iban a dar mucha de esa ropa que me encantaba, pero me arrepentí y no la acepté. No quería llevarme el karma del personaje a mi casa. Por eso es que soy muy respetuosa y marco mucho la raya con esto.
“Yo me destrozaba para hacer mis personajes, y me encanta hacerlo, es medio maquiavélico, pero me encanta. Adoro saber que puedo llegar a esos lugares tan oscuros y tan profundos y que puedo hacer cosas tan diferentes como una comedia”.

Tu bisabuela Fanny Schiller no solo fue una actriz galardonada del cine mexicano, también hizo los doblajes en la década de los cincuenta para Disney: La cenicienta, La bella durmiente y La dama y el vagabundo. ¿Alguna historia que te haya llegado o anécdota sobre ella que conserves?
Sé que las mujeres en mi familia tienen el don de enamorar mucho a los hombres y a las mujeres (risas). Lo que me ha llegado de ella ha sido que las personas han estado enamoradas de su trabajo y que se me han acercado para contarme una historia de cómo la amaban. Es hermoso, porque como no la conocí, es una manera de conocerla a través de las historias de la gente.
¿Qué le aprendiste a tus personajes de Cindy la regia y Consuelo?
De Consuelo aprendí a disfrutar la vida, que el cuerpo de la mujer no es un tabú, creo que hoy en día decir palabras como “orgasmo” o “placer femenino” a mucha gente le incomodan. El regalo que me dio Consuelo fue poder hablar con otras mujeres, hombres, parejas, gente mayor, gente más joven y hacerles sentir que es cómodo hablar del tema. Esta serie en particular me ha acercado mucho a la gente, es por la que más me escriben, me siento muy afortunada porque puedo hablar con las personas de algo que no hablarían con nadie. No lo hablan con sus familiares, con sus parejas apenas y lo hacen con sus amigas. Entonces me siento muy afortunada por eso. De Cindy, fue mi primera película para el cine. Me moría de miedo cuando la estaba grabando porque actuaba con grandes personalidades, como Regina Blandón, y puros actores que amo y admiro muchísimo. Sentía mucha presión por hacer ese personaje, y en esa película la gran enseñanza fue “diviértete”, porque entre más me divertía, más se divierten ustedes como espectadores. Entonces, eso justo fue lo difícil, yo quería que todo fuera perfecto y entre más lo trataba de hacer así, más me decían: “No, no. Diviértete. ¡Diviértete!” y ahí fue cuando salió la magia. Aprendía a disfrutar el proceso.

Tuviste una participación en Sense8, ¿te llama la atención seguir en el mercado estadounidense? ¿Qué fue lo mejor de trabajar con las hermanas Wachowski?
Ya te imaginarás (risas)… Fue la segunda serie más cara de la historia, se grabó en 16 países. ¡Fue increíble! Las hermanas Wachowski me cambiaron la vida, el haberlas conocido, el haber estado cerca de su proceso creativo es algo que nunca olvidaré. La manera en la que comandaban un espacio sin tener que ser imponentes. Son unas líderes impresionantes y tan conocedoras, cultas y educadas; de verdad me cambiaron la vida nada más por haberlas conocido. Trabajar con ellas fue una gran enseñanza. De cada momento aprendí, yo en realidad intentaba mantenerme callada para escuchar todo lo que tenían que decir y aprender lo más posible de esa experiencia. Con Eréndira (Ibarra) y Miguel Ángel (Silvestre) tuve una gran relación, los amo, son maravillosos… y además latinos. Terminamos haciendo nuestro grupito (risas).

“Siento que las cosas han pasado como han tenido que pasar en su momento y ahorita que estoy empezando a construir mi camino como productora, he aprendido muchísimo y espero seguir aprendiendo más”.

¿Has pensado seguir trabajando en el mercado estadounidense?
Para mí es un sueño muy grande poder cruzar la frontera y hacer algo en Estados Unidos, pero no estoy cerrada, antes pensaba que sus producciones e historias eran increíbles, pero los últimos años México no le pide absolutamente nada a Estados Unidos. Los proyectos que he realizado aquí, los elencos con los que he trabajado, las producciones en las que he participado, me han demostrado que México está muy cañón, que está creciendo más. Ahora mi sueño está dividido entre España y Estados Unidos, próximamente voy a trabajar en España, entonces parte de ese sueño ya se empieza a cumplir.
Drama, comedia o tragedia, ¿cuál prefieres y por qué?
Prefiero comedia, toda la vida. Hice una obra de teatro con Karina Gidi, ella es la jefa del teatro, la adoro, y yo me acuerdo que su personaje era súper dramático y su vida pasaba por un montón de cosas y la veía y yo babeada, pensaba: “Qué nivel de actriz” (participaron juntas en una obra que se llama El tiempo se detiene). Después de mi actuación, me iba feliz a mi casa, sin dolor de cabeza, sin dolor de panza, sin ningún problema, y ella me decía: “Me urge hacer comedia”, porque salía destrozada… Porque nos destrozamos para hacer nuestros personajes; yo me destrozaba para hacer mis personajes, y me encanta hacerlo, es medio maquiavélico, pero me encanta. Adoro saber que puedo llegar a esos lugares tan oscuros y tan profundos y que puedo hacer cosas tan diferentes como una comedia. Pero si tuviera que elegir, la verdad prefiero comedia toda la vida.

Se estrenará una peli Amarte, donde compartes protagónico con José María de Tavira. ¿Qué momento fue el más divertido y cuál el más difícil?
El más divertido fue haber construido el elenco, porque es la primera vez que soy productora y me tocó participar en la toma de decisiones del elenco, pude elegir a los personajes con los que soñaba trabajar. Después de eso, todo fue una ganancia, todo fue una gozadera, todo fue un aprendizaje. José María es de los mejores actores con los que he trabajado; a David Chocarro lo amo, he trabajado con él antes y es alguien que de verdad admiro profundamente y aparte es maravillosa persona en el set. Y bueno, Chucho (Zavala) es el comediante de México, es nuestra estrella. Entonces todo después de eso fue una gozadera. Creo que lo difícil fue que nos llevábamos muy bien y echábamos desmadre.
“Un día mi mamá me dijo: “Cas, pero si tú fueras actriz, podrías ser todas esas cosas. Tendrías la oportunidad de ser un día una policía, otro día una comediante, otro día una cantante”. Entonces me fui preparando y fue en la preparación donde me enamoré de ser actriz”.

En Amarte también produces, ¿fue complicado estar en las dos partes? ¿Cuál te gusta más?…
Sí, creo que ser actriz.
¿La dirección también está en tus planes futuros? Y en cuanto a la producción, ¿con quién se te antoja trabajar?
Tengo una dirección nata, creo que es algo que he construido durante los últimos 14 años que llevo de carrera. Me encantaría trabajar con actores pero la verdad es que somos muy difíciles, hay mucho ego, entonces no sé si es algo en lo que me podría meter a full, creo que me encanta ser actriz. Lo de productora me fascina porque ahora puedo levantar mis propios proyectos y gracias a lo que he construido hasta ahorita puedo decirte que a la gente le interesa; entonces eso me da la posibilidad de producir. Siento que las cosas han pasado como han tenido que pasar en su momento y ahorita que estoy empezando a construir mi camino como productora, he aprendido muchísimo y espero seguir aprendiendo más.
Dejamos a Cassandra Sánchez Navarro en medio de un set lleno de latas, sardinas, redes y flashes para que disfrute de su sesión y continúe con una carrera increíble dentro del mundo de la actuación.

Fotografías: Santiago Ruiseñor | Directora de moda: Annie Lask | Maquillaje: Gustavo Bortolotti |
Pelo: Javier Díaz | Asistentes de moda: Yessica Salas y Brenda Miranda |
Asistentes de fotografía: Adriana Flores | Arte: Todo en Esponja