Moda
Un día festivo para muchos, pero para nosotros uno increíble porque aunque el calor literalmente horneaba la Ciudad de México, la idea de tomar fotos alrededor de una piscina con Erik Hayser era demasiado tentadora. Erik llegó puntual a la cita con toda la actitud para divertirse sin que el tiempo fuera una limitante. Vaso de agua en mano, empezamos a platicar.

Para ti, ¿en qué ha cambiado el storytelling en las películas, series, libros o música en la última década? ¿Somos verdaderamente más honestos o es un tema de sobre información?
¡Uff! No lo sé, me parece que de alguna manera no hay nada nuevo. Creo que la historia de la humanidad se ha contado una y otra vez, una y otra vez, y hay muchas cosas que se siguen retomando. No por nada ir al teatro a ver una obra de Shakespeare sigue siendo completamente contemporánea. Seguimos identificándonos con esos temas. Siento que, si bien los temas no han cambiado, quizá sí la manera en la que contamos las cosas. Hoy en día tienes que impactar de golpe con una imagen y luego con otra, y con otra, y con otra… Tal vez si lo pusiéramos en términos culinarios, el entretenimiento hoy en día está mucho más especiado, más condimentado, porque es la única manera de captar la atención de los espectadores. Lo que me parece una lástima porque hemos perdido la capacidad de contemplar, de dejarnos sentir en lugares mucho más profundos. Definitivamente ha cambiado la manera en la que consumimos el entretenimiento y los contenidos visuales.
Estamos sobre estimulados y eso también nos limita en nuestro sentir. Es un poco contrastante lo que estoy diciendo porque por un lado estás sobre estimulado, y por el otro llega un momento en el que ya no cualquier cosa te llega de la misma manera. También creo que hemos perdido esa capacidad de dejarnos sentir a profundidad porque esas cosas solo te las da el tiempo y la paciencia. Y vivimos en un mundo tan acelerado que a veces anhelo eso otro que teníamos, que era ver la naturaleza sin distraernos con ruidos, con el teléfono, con esta sobre estimulación en la que vivimos. La considero un poco falsa porque son cosas que como llegan se van de inmediato, y hay muy pocas cosas que verdaderamente perduran. Siento un profundo anhelo por aquello que era y que ya no se encuentra en ningún lado.

¿Crees que hoy la fama te la da más las redes que el talento?
Es cierto que hoy las noticias que recibimos, la manera en la que nos enteramos de lo que sucede en el mundo en gran medida es a partir de las redes sociales. Antes lo veíamos en un noticiero o en la televisión, lo leíamos en un periódico, hablábamos con nuestros vecinos con nuestra gente cercana y era la forma en la que nos enterábamos de las cosas. Hoy recibimos mucha información por medio de las redes sociales y muchas veces no es real, a veces está manipulada, truqueada. Me parece profundamente lamentable. Si bien hay mucha influencia dentro y fuera de las redes (sociales) y mucha fama se crea a partir de ellas, también creo que es fama que no dura, así como llega se va porque es “viva el rey, muera el rey”. Creo que lo que realmente vale la pena se queda por siempre, lo demás afortunadamente se pierde como un fuego artificial: ves la luz, desaparece, se acabó y no regresa nunca más.

Describe lo que debería tener un actor del s.XXI.
La capacidad para transformarnos, para reinventarnos y para readaptarnos porque al menos yo vengo de una generación que ha tenido que readaptarse a las nuevas formas de consumo, a los nuevos medios. Empecé mi carrera enfocado en el teatro. Todos mis maestros eran de teatro. Si bien estaba en una escuela que pertenecía a una televisora, todos los maestros eran de teatro entonces mi formación fue mucho más teatral. En ese momento pesaban mucho las telenovelas, pero también empezaban los capítulos unitarios tipo Lo que callamos las mujeres, La rosa de Guadalupe, formatos que te permitían contar una historia en una hora. De ahí las teleseries, luego las series y ahora los nuevos medios de consumo: las plataformas de streaming. Está también el peso de YouTube y los nuevos contenidos verticales. Hoy si no te adaptas, si no sabes reinventarte, te mueres.

“La actuación es una carrera estresante porque es todo menos estabilidad. Considero que hasta hace muy pocos años tengo una vida medianamente estable. La única realidad en este medio es el cambio constante, que me fascina. Siempre hago una analogía porque es como la vida misma, la única constante en nuestras vidas es el cambio: el interno, nuestro entorno, las personas que te rodean”.
Santita, ¿qué te jaló del proyecto?
Santita es un regalo de vida, de mil y un maneras. Primero cuenta con un equipo creativo de seres humanos con quienes siempre quise trabajar, artistas a los que admiro profundamente. Cuando me llamaron la primera vez, me entero que Gerardo Gatica es el productor y que Rodrigo García, que es nuestro director, había preguntado por mí. Me invitan a hacer una prueba de cámara con Paulina (Dávila), preparo tres escenas y la conexión no solamente con Paulina, sino con Rodrigo, con Gatica, fue maravillosa. Y de entrada el hecho de que me buscaran fue como un regalo de vida, un privilegio ser parte de ese equipo creativo. Es el hecho de tener la oportunidad de contar un cuento que para mí significa, que pone muchos temas de los cuales necesitamos hablar, y hablar mucho más como sociedad. Y en lo personal son temas que yo quería retratar en un cuento. A Santita la abrazaré por siempre.

Como papá ¿qué es lo más importante que te gustaría dejar a tus hijos?
La certeza de haber construido (en ellos) alas fuertes y alas sólidas que les permitan volar siempre hacia donde quieran, hacia nuevos horizontes. Que Liam tenga la certeza de que puede volar sin miedo hacia donde quiera. Eso me encantaría, crear un ser humano libre en todos sentidos.

¿Cómo ha cambiado tu perspectiva del tiempo en este momento de tu vida, especialmente desde que tienes a Liam?
Ha cambiado muchísimo porque ahora puedo ver el paso del tiempo puesto en alguien. En alguien que ha ido creciendo. Justo hoy en la mañana mientras desayunábamos le decía “Amor, no puedo creer cómo has crecido tanto”, lo veía y no podía creerlo. A partir de que uno es papá o mamá puedes ver el paso del tiempo en tus hijos y eso cambia radicalmente la jugada. Porque antes, no sé, quizá te descubrías una cana mientras te veías al espejo o una pequeña línea de expresión, pero ahora verlo en un ser humano que camina, que intelectualmente se va desarrollando de manera brutalmente rápida, me parece que me hace apreciar el tiempo de otra forma. Estoy mucho más consciente de todo lo que tiene que suceder hoy porque no sé si mañana exista.

A partir del celular, los relojes tienen un discurso diferente. ¿Qué prefieres, reloj o celular?
¡Reloj, siempre reloj! Por lo mucho que aprecio todo el trabajo, todo el cariño y el cuidado que hay detrás de cada una de estas piezas maravillosas. Lo valoro muchísimo. No desprecio al celular, tiene muchísima tecnología, pero en un reloj hay una mano de obra casi artesanal, eso para mí es mucho más importante.

Fotografías: Jesús Villanueva | Directora de moda: Annie Lask | Pelo y Maquillaje: Maripili Senderos | Asistentes de moda: Yessica Salas y Brenda Miranda | Asistentes de fotografía: María Becerra | Agradecemos al Hotel Habita, a Grupo Habita y a Rafa Micha todas las atenciones prestadas para esta producción.