Moda
Puede que hayas visto a Katseye traer de vuelta las botas de pelo este verano con su canción GNARLY, pero estamos aquí para decirte que este calzado tan 2000 llegó para quedarse hasta el otoño/invierno 2026. Afortunadamente, para las que somos friolentas, estas botas ahora dominan el departamento de zapatos —así lo confirmaron las pasarelas AW25 y principios de AW26 de Louis Vuitton, Balmain, Valentino y Chloe.
El regreso del pelo sintético y natural es una forma de vestir inspirada en lo vintage, especialmente con referencias a la moda Y2K, donde existe un deseo creciente por la calidez, la texturas y la comodidad en cuanto al guardarropa de invierno. Las botas de pelo parecen ofrecer todo esto.

¿Qué son las botas de pelo?
Para entender de dónde viene este estilo de botas, nos podemos ir a festivales de música como Coachella a principios de los 2000. Reconocidas por una mezcla de estética boho con raves de música electrónica, fueron reconocidas por su comodidad y calidez, junto con diseños extravagantes y variedad de colores.

La forma más común de combinarlas de forma disruptiva ha sido con shorts, minifaldas y minivestidos, pero hoy día toman relevancia en los looks aprés-ski con leggings o joggers y abrigos elegantes. Con el paso del tiempo, han evolucionado de ser un calzado funcional a convertirse en un símbolo de moda, adoptadas tanto por celebridades como gurús del mundo fashion. Es una fusión del glamour alpino con rebeldía urbana.

El efecto ‘Y2K Furry’
Para usarlas en estética off-duty, puedes llevar un look relajado de joggers oversized mientras las botas de pelo acentúan la silueta y añaden dramatismo al outfit. La clave reside en el contraste de proporciones: un volumen extremo con las botas furry junto con micro prendas (por ejemplo, un top strapless o unos micro shorts).

A todo esto, en la tendencia de las botas de pelo encontramos la estética Indie Sleaze, que revive la cultura juvenil entre finales del 2000 y principios del 2010, caracteriza por un look desenfadado pero intencional, que mezcla elementos del grunge, punk, hipster y vintage. Relucen las prendas desgastadas como cuero, franela, mezclilla rota y camisetas gráficas —todo ello muy bien equilibrado con el maximalismo de las botas afelpadas—.

Estas botas incorporan forros de faux fur para brindar calidez y confort. Su silueta robusta aporta un aire atrevido pero con guiños contemporáneos, mientras los detalles (color o silueta) las hacen diferentes. Diseñadas para ofrecer estilo y durabilidad, este calzado encabezará la lista de tendencias en 2026. ¿Te animas a llevarlas?

*IMÁGENES: Instagram