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Dirigida por Travis Knight, la película tomó 16 años en llegar a la pantalla grande, un recorrido que refleja el tiempo, la dedicación y el trabajo artesanal que hay detrás de una animación de stop-motion.
Basada en la novela de fantasía de Colin Meloy, ilustrada por Carson Ellis y publicada en 2011, Wildwood sigue a Prue McKeel, una adolescente que emprende toda una aventura para rescatar a su hermano pequeño, quien ha sido secuestrado por una bandada de cuervos.
La historia recorre un bosque encantado a las afueras de Portland, Oregón, donde descubre un mundo habitado por criaturas extraordinarias, personajes y fuerzas que son parte esencial para entender la historia.
Wildwood, todo un universo construido a mano

Foto: Laika
A diferencia de otras técnicas de animación, el stop-motion parte de movimientos ligeros que se generan en cada fotografía para así crear la ilusión de movimiento. Cada gesto, cada expresión y cada desplazamiento no solo requieren una intervención manual, sino también un sinfín de caras para cada personaje, un proceso que se repite miles de veces para crear apenas un segundo de animación.
Para dimensionar este trabajo, Wildwood requirió 136 sets y 231 marionetas, cuya creación implicó miles de horas de trabajo. Sin duda, Wildwood es una película que apuesta por la animación artesanal y una forma distinta de dar vida a una historia fantástica que mezcla magia, guerra y arte dentro y fuera de la historia y de la pantalla.
Todo por preservar el arte

Foto: LAIKA
Travis Knight, hijo de Phil Knight, el fundador de Nike, compró LAIKA, el estudio de animación detrás de Coraline, The Boxtrolls y Kubo and the Two Strings. Ahora, Wildwood es la película más cara que ha hecho LAIKA, con un costo de 100 millones de dólares. También se posiciona como la película más larga de stop-motion en la historia.
Más allá de un negocio, Travis busca crear películas con el fin de preservar el arte, sin importar que la película no recaude dinero. Y Wildwood es justo eso. Una celebración de lo que los seres humanos somos capaces de hacer con nuestras manos.
LAIKA regresa a la pantalla grande con una historia que combina fantasía, aventura, vínculos familiares y más. Además, es una de las películas más fascinantes del universo del stop-motion, que pone en perspectiva todo lo que implica crear una película a través de este tipo de animación. Los años de preparación, el trabajo que hay detrás y todo el equipo de artistas que hace que se te olvide que es una película en stop-motion, porque es tan fluida que ni siquiera parece que está creada a partir de miles de fotografías.