La búsqueda de bolsos capaces de acompañar el ritmo cotidiano sin renunciar al diseño ha transformado las preferencias de la moda. Las siluetas generosas se han convertido en protagonistas del guardarropa, y la Gucci Paparazzo responde a esta tendencia con una propuesta que equilibra capacidad, estructura y referencias al legado de la casa italiana. Su diseño retoma el espíritu relajado de las celebridades fuera de los reflectores durante los años noventa y dos mil, cuando los accesorios de gran formato formaban parte de una estética espontánea y despreocupada.

Presentada por Demna tras su llegada a la dirección creativa de Gucci, la Paparazzo recupera elementos históricos de la maison y los adapta a las necesidades actuales. El resultado es una bolsa pensada para el día a día, donde la funcionalidad adquiere un nuevo significado dentro del universo del lujo.

Los códigos icónicos de Gucci en una nueva silueta

La identidad de la Paparazzo se construye a partir de detalles que remiten directamente a las raíces ecuestres de Gucci. La franja Web verde y roja recorre verticalmente el cuerpo de la bolsa, mientras que el emblemático Horsebit, inspirado en el mundo de la equitación y presente en el repertorio de la casa desde la década de 1940, aparece en el cierre magnético de la solapa.

En lugar de los dos asas habituales de muchas bolsas de gran formato, el diseño incorpora una sola asa superior reforzada, pensada para soportar el peso de los objetos cotidianos. Su estructura flexible y los laterales expandibles con botones de presión permiten modificar su volumen según las necesidades. Una vez extendida, mide 37 × 29 × 17 centímetros, dimensiones que ofrecen espacio para llevar una computadora portátil, un libro y otros artículos personales.

Una it-bag pensada para el ritmo cotidiano

El atractivo de la Paparazzo también reside en su conexión con el estilo off-duty de las celebridades de los años noventa y dos mil, referencia que inspira su nombre. Aunque su presencia pública todavía es selectiva, la bolsa ya ha sido vista en manos de figuras como Demi Moore y la tenista Aryna Sabalenka. Esta última llevó una versión de lona con monograma GG en tono arena durante los Internacionales de Italia de 2026, en Roma.

Dentro del repertorio de bolsos de Gucci, que incluye modelos emblemáticos como Jackie, Bamboo 1947 y Blondie, la Paparazzo propone una interpretación contemporánea del accesorio de diario. Su combinación de amplitud, comodidad y códigos reconocibles la sitúa en sintonía con una forma de entender el lujo que prioriza tanto la identidad estética como la utilidad. Una propuesta que demuestra que el bolso cotidiano puede convertirse también en una declaración de estilo.

*IMAGEN: Getty images