Moda
Con la llegada del frío, las prendas de punto recuperan protagonismo en el armario, especialmente aquellas capaces de adaptarse a distintos estilos sin renunciar a la funcionalidad. Entre ellas destaca el cárdigan con cuello embudo, una pieza que reinterpreta un clásico del knitwear con una silueta contemporánea y una estética depurada.
A diferencia de los modelos tradicionales con escote en V, su cuello alto y recto enmarca el rostro y aporta estructura al conjunto. El cierre de botones permite llevarlo completamente abotonado para conseguir un acabado pulido o parcialmente abierto para crear una apariencia más relajada. Además de su atractivo visual, el cuello ofrece abrigo adicional durante los meses fríos, convirtiéndose en una alternativa práctica a la bufanda.
El nuevo básico del armario minimalista
La estética del cárdigan con cuello embudo conecta con la corriente del quiet luxury, que privilegia las líneas limpias, los materiales de calidad y las prendas capaces de trascender las tendencias pasajeras. Su diseño sencillo permite incorporarlo a distintos estilos y convertirlo en una pieza central tanto de conjuntos cotidianos como de propuestas más sofisticadas.
Para el otoño-invierno 2026, los tonos neutros y terrosos adquieren especial relevancia. El crema, el gris y el marrón chocolate ofrecen una base versátil para construir looks equilibrados, mientras que las versiones confeccionadas en lana o cashmere aportan textura y una sensación envolvente.
Cómo combinar el cárdigan con cuello embudo
Una de las formas más sencillas de llevarlo consiste en abotonarlo por completo y combinarlo con una falda lápiz. La silueta estructurada de la falda contrasta con la suavidad del punto y crea un conjunto elegante que funciona tanto para la oficina como para una comida informal. Para mantener la armonía visual, los accesorios minimalistas y el calzado de líneas depuradas son buenos aliados.
Otra opción es llevarlo parcialmente abierto, con el cuello relajado y los bordes apoyados sobre los hombros. Este gesto transforma la apariencia de la prenda y le da un aire más desenfadado. También puede integrarse en un look de capas, debajo de un abrigo o una chaqueta, siempre que los volúmenes permitan conservar la forma del cuello.
La clave está en aprovechar su versatilidad: llevarlo como protagonista del conjunto o utilizarlo como una capa intermedia cuando bajan las temperaturas. Así, el cárdigan con cuello embudo confirma su lugar entre las prendas de punto más interesantes de la temporada, gracias a una combinación de funcionalidad, sencillez y elegancia contemporánea.
*IMAGEN: Getty Images