Moda
No es nada nuevo que la industria beauty y la obsesión con la perfección han ido siempre de la mano. Pieles completamente pulidas, delineados impecables y maquillajes prácticamente intocables han dominado durante años redes sociales, campañas y alfombras rojas. Pero algo ha cambiado. Y no ha ocurrido de un día para otro La industria de la belleza siempre ha buscado activos cada vez más complejos, rutinas infinitas y fórmulas capaces de prometerlo todo. Pero, como ocurre con muchas tendencias, a veces el gesto más viral también es el más simple. Y es lo que parece haber pasado con el frío o la tendencia de face icing.
Mascarillas refrigerantes, cucharas heladas, cubitos sobre el rostro, herramientas de crioterapia doméstica o rituales de face icing protagonizan ya miles de vídeos en redes sociales y forman parte del lenguaje habitual de maquilladores y expertas beauty. ¿La promesa? Una piel más descansada, descongestionada, luminosa y con efecto buena cara casi inmediato.
La tendencia tiene nombre propio —cold beauty— y responde a una necesidad muy concreta: sensorialidad, bienestar y resultado visible. Raquel Linde, experta en belleza y Marketing Manager de You Are The Princess, explica que “el auge del frío en belleza tiene mucho que ver con su efecto inmediato. Ayuda a descongestionar visualmente el rostro, refresca, despierta la piel y deja esa sensación de cara más descansada que buscamos especialmente por las mañanas”.
EL ‘FACE ICING’ VIRAL AHORA EN CASA
Aunque TikTok haya acelerado su popularidad, el uso del frío en belleza no es nuevo. La crioterapia facial lleva años presente en cabinas estéticas y protocolos profesionales por su capacidad para revitalizar visualmente la piel y aportar sensación de frescura.
La diferencia es que ahora el ritual se democratiza y aterriza en el baño de casa. Precisamente dentro de esta conversación nacen dos novedades de You Are The Princess, pensadas para integrar el frío en la rutina diaria de una forma sencilla y accesible: la Cooling Face Mask, una mascarilla facial refrigerante diseñada para refrescar y revitalizar visualmente el rostro, y el Face Icing Bowl, un bowl pensado para introducir hielo y sumarse al ritual de face icing que tantas expertas beauty incorporan ya en sus mañanas.
Cooling Face Maskes una mascarilla facial refrigerante pensada para aplicar sobre el rostro y aportar una sensación inmediata de frescor. Es ideal para esos momentos en los que la piel se nota cansada, hinchada o apagada, ya que ayuda a revitalizar visualmente el rostro y potenciar el efecto buena cara.

Cooling Face Mask, de You Are The Princess: 5,95 euros
Face Icing Bowles el accesorio perfecto para recrear en casa el ritual de face icing: basta con introducir la base con agua al congelador para crear hielos directamente en el recipiente. Luego, añade agua fría y los hielos para sumergir el rostro unos segundos y conseguir una sensación refrescante, descongestionante y energizante, es decir, el efecto ese efecto fresh-out-the-backstage de las rutinas beauty virales del momento.

Face Icing Bowl, de You Are The Princess: 6,95 euros
Raquel Linde señala que “la tendencia del frío funciona porque mezcla bienestar y resultado visible. Muchas veces no buscamos solo una piel más bonita, sino sentir la cara más descansada, menos hinchada y más despierta”.
El frío se convierte así en la estrategia más deseada del momento. “Especialmente en verano, el frío se vuelve un gran aliado porque aporta sensación inmediata de frescura y ayuda a que la piel se vea más revitalizada. Además, es un ritual muy agradable y fácil de incorporar en pocos minutos”, añade Linde.
Por eso herramientas como una mascarilla refrigerante o un simple bol preparado para face icing encuentran hoy un espacio dentro del neceser, porque responden a una tendencia estética que no se construye a través de promesas imposibles, sino de pequeños rituales capaces de hacer que la piel se sienta mejor.
*Imágenes: cortesía