Cuando pensamos en fotoprotección, solemos centrar toda la atención en el rostro y olvidamos una de las zonas más vulnerables a la radiación solar: los labios. A diferencia del resto de la piel, apenas contienen melanina, su capa protectora es mucho más fina y carecen prácticamente de glándulas sebáceas, por lo que la deshidratación, las grietas, los herpes labiales y la sensación de tirantez aparecen con mayor facilidad durante el verano. La combinación de radiación UV, viento, agua salada, cloro y altas temperaturas convierte el cuidado labial en un paso imprescindible dentro de cualquier rutina estival.

Coincidiendo con la temporada de mayor exposición solar, María Jesús Vergara Serrano, farmacéutica y asesora técnica de CosmeClinik, comparte seis recomendaciones para mantener los labios hidratados, protegidos y saludables durante todo el verano.

6 consejos de experta para que el verano no pase factura a tus labios

1. Los labios también necesitan protector solar, todos los días
Muchas personas utilizan protector solar en el rostro, pero se olvidan completamente de los labios. Sin embargo, son una de las zonas más sensibles a la radiación ultravioleta. Aplicar un bálsamo labial con SPF varias veces al día ayuda a prevenir la sequedad, las quemaduras solares y el envejecimiento prematuro de esta delicada zona.

2. Reaplicar es tan importante como proteger
Comer, beber, hablar o bañarse elimina parte del producto. Por eso, no basta con aplicarlo una vez por la mañana. Igual que hacemos con el fotoprotector facial, el bálsamo labial debe reaplicarse con frecuencia, especialmente después del baño o de una exposición prolongada al sol.

3. Si notas los labios tirantes, ya vas tarde
La sensación de tirantez es una señal de que la barrera cutánea ya ha empezado a deteriorarse. Lo recomendable es mantener una hidratación continua antes de que aparezcan molestias. Ingredientes como la manteca de karité, la vitamina E o los aceites vegetales ayudan a mantener los labios confortables incluso en condiciones extremas de calor o viento.

4. No solo la playa reseca los labios
El aire acondicionado, el viento durante los desplazamientos, el cloro de la piscina o incluso pasar muchas horas al aire libre favorecen la pérdida de agua. En verano, los labios están expuestos constantemente a factores que alteran su equilibrio, aunque no estemos tomando el sol directamente.

5. Evita humedecer los labios con la lengua
Es un gesto muy habitual, pero empeora el problema. La saliva se evapora rápidamente y arrastra parte del agua natural de los labios, favoreciendo que se resequen todavía más. Lo mejor es recurrir siempre a un bálsamo reparador para recuperar el confort.

6. La prevención también evita el envejecimiento labial
La radiación solar acelera la degradación del colágeno y favorece la aparición de arrugas en el contorno de los labios. Incorporar un bálsamo con protección solar durante todo el año, y especialmente en verano, ayuda no solo a mantener la hidratación, sino también a preservar el aspecto joven de esta zona.

El bálsamo labial Basiko SPF30 de CosmeClinik es un gran aliado en tus días de verano, cuya fórmula combina filtros solares físicos y pantallas solares químicas para ofrecer una defensa eficaz frente a la radiación UV. Mientras los filtros físicos actúan como una barrera que refleja parte de los rayos solares, las pantallas químicas absorben la radiación antes de que pueda dañar la piel. Esta combinación proporciona una protección uniforme frente al fotoenvejecimiento, las quemaduras solares y el deterioro de una zona especialmente delicada como los labios.

De venta en farmacias, parafarmacias, clínicas dermatológicas, y en la web de la marca, su precio recomendado es de 15,90 euros.

*Imágenes: Pexels y cortesía