El cambio de estación también se refleja en la piel. Después del verano, el rostro puede mostrar una textura más irregular, falta de luminosidad, sensación de piel apagada y una acumulación de células muertas que hace que el tono pierda uniformidad. A ello se suman los efectos de la exposición solar, el calor, el sudor y los cambios en la rutina, factores que pueden alterar el equilibrio cutáneo y hacer especialmente necesario replantear los gestos de cuidado.

Con la llegada del otoño comienza uno de los momentos clave del calendario dermocosmético: la renovación de la piel. Es el momento de ayudar a la epidermis a desprenderse de las células que se acumulan en su superficie y recuperar progresivamente una textura más lisa, un aspecto más luminoso y una apariencia más uniforme.

Para ello, Basiko Fluido Renovador, de CosmeClinik , se presenta como un tratamiento diseñado para favorecer este proceso. Su fórmula combina ácido glicólico al 7 % y ácido salicílico al 1 %, junto con activos reguladores, calmantes y reparadores, en una textura de gel fresco, oil-free y de rápida absorción. La fórmula está orientada a favorecer una exfoliación suave, reducir la hiperqueratosis y estimular la descamación natural de la piel, ayudando a recuperar tono, elasticidad y luminosidad.

El otoño, la estación para renovar

Durante los meses estivales, la piel se enfrenta a una mayor exposición a factores externos. Al regresar a la rutina, es frecuente percibir el rostro menos uniforme y luminoso o notar una textura más rugosa. La acumulación de células córneas en la superficie puede hacer, además, que la piel refleje peor la luz y que otros tratamientos cosméticos encuentren una superficie menos receptiva.

Por eso, incorporar un producto renovador puede convertirse en uno de los primeros pasos de la rutina de otoño. El objetivo no es solo mejorar el aspecto inmediato de la piel, sino favorecer una superficie cutánea más lisa y uniforme y acompañar el proceso natural de renovación epidérmica.

Basiko Fluido Renovador está formulado precisamente con esta finalidad. Su combinación de alfa y beta hidroxiácidos ejerce una acción exfoliante y queratolítica, mientras que otros activos de la fórmula complementan el tratamiento con funciones seborreguladoras, calmantes y reparadoras. El resultado es una propuesta especialmente interesante para quienes buscan recuperar la luminosidad y mejorar la textura de la piel tras el verano.

Basiko Fluido Renovador se presenta en forma de gel fresco oil-free, de rápida absorción y con pH 4,5. Su textura ligera facilita la aplicación sobre rostro y cuello, siempre con la piel limpia y seca.

Modo de uso: aplicar sobre la piel limpia y seca de rostro y cuello mediante un suave masaje. Se recomienda utilizar como paso previo a otros tratamientos tópicos, como retinoides, peelings químicos, despigmentantes o autobronceadores. En las primeras aplicaciones puede producirse un ligero picor, escozor o enrojecimiento transitorio, sensaciones que tienden a disminuir con el uso regular.

De venta en farmacias, parafarmacias, clínicas dermatológicas, y en la web de la marca, su precio recomendado es de 42,30 euros

*Imágenes: Pexels y cortesía