Cuando pensamos en añadir un pop of color a un estilismo, el primer accesorio que suele venir a la mente es el bolso. Sin embargo, las pasarelas de otoño-invierno 2026-2027 apuntan hacia otro protagonista: los zapatos de colores. Lejos de limitarse a los clásicos tonos oscuros asociados con los meses fríos, esta temporada apuesta por matices vibrantes que aportan energía y personalidad a cualquier conjunto.

El rojo, el verde brillante, el amarillo, el violeta y el azul eléctrico aparecen en siluetas que van de los zapatos de tacón a los mocasines, sandalias y botas altas. La propuesta consiste en dejar que el calzado destaque por sí mismo, sin necesidad de coordinarlo con el bolso ni de repetir el mismo color en otras prendas. A veces, el contraste más inesperado es precisamente el que consigue que un look funcione.

Zapatos rojos: el regreso del color más intenso

Modelo luciendo un vestido midi de textura peluda en color rojo intenso, acompañado de unos mocasines planos rojos a juego y un bolso transparente.
La apuesta por el monocromo total en tonos cálidos y vibrantes se consolida como una de las máximas expresiones de sofisticación, Foto: Getty Images.

Después del protagonismo de los zapatos burdeos, el rojo regresa en una versión más viva y luminosa. En las colecciones de Chanel, Bottega Veneta e Isabel Marant, este tono aparece en diseños que van de los clásicos zapatos de tacón con punta afilada a los mules y mocasines de tacón bajo.

Su versatilidad permite incorporarlo tanto a estilismos cotidianos como a conjuntos más sofisticados. Para un contraste sencillo, basta con combinar unos zapatos rojos con prendas negras o neutras. Quienes prefieren una apuesta más atrevida pueden llevarlos con un conjunto monocromático en el mismo tono, creando un estilismo de impacto de pies a cabeza.

Zapatos verdes y amarillos: el acento de color del otoño

Modelo caminando con un vestido negro plisado de manga larga y unos zapatos de tacón destalonados en un llamativo color amarillo brillante con acabado brillante.
El calzado en destellos ácidos eleva instantáneamente los estilismos nocturnos en total black, Foto: Getty Images.

El verde se presenta en versiones intensas, desde el verde hierba hasta el esmeralda. En las propuestas de Prada, Chanel y Dior, el color se combina con detalles florales, tacones esculturales y adornos que convierten el calzado en una pieza protagonista. Para llevarlo, una opción es combinarlo con faldas bordadas, prendas de texturas elaboradas o calcetines visibles, sin necesidad de recurrir a un conjunto completamente neutro.

Por su parte, el amarillo abandona los matices suaves que dominaron temporadas anteriores para adoptar una apariencia más vibrante. En las colecciones de Celine, Tom Ford y Hermès, los zapatos de tacón y las botas amarillas destacan por su intensidad. Una de las combinaciones más efectivas consiste en llevar unos zapatos amarillos con un vestido negro ajustado: una propuesta minimalista en la que el contraste cromático hace todo el trabajo.

Zapatos violetas y azul eléctrico: las tonalidades más inesperadas

Modelo desfilando con una camisa de patchwork multicolor, chaleco de cuero, pantalones oscuros y unos zapatos de tacón en tono lila suave.
Los tonos pasteles y empolvados en el calzado suavizan las siluetas utilitarias y texturizadas de la temporada, Foto: Getty Images.

Del lila al amatista, el violeta continúa consolidándose como uno de los colores destacados de 2026. En las colecciones de Mugler, Valentino y Marni, aparece en zapatos de tacón, sandalias y mules, con combinaciones que van más allá del negro y el beige. El color blocking permite llevarlo junto al fucsia, el rojo o el verde para construir estilismos más atrevidos. En cuanto a los materiales, el ante y el terciopelo aportan profundidad y una textura especialmente apropiada para los meses fríos.

El azul eléctrico completa la paleta de la temporada. A diferencia del azul marino, más discreto y tradicional, esta versión destaca por su intensidad y luminosidad. En las propuestas de Acne Studios, Courrèges y Dior, aparece en botas altas de ante, zapatos de tacón y sandalias de tiras finas.

Para incorporarlo al guardarropa de otoño-invierno, una combinación interesante es llevar botas azul eléctrico debajo de una falda de cuadros grises y amarillos. También funciona con abrigos de sastrería y prendas de lana en tonos clásicos, creando un contraste que renueva los básicos invernales.