La maison Valentino presentó Interferenze, su nueva colección para otoño/invierno 2026–2027, en el histórico Palazzo Barberini, en Rome. El espacio no fue casual: la arquitectura barroca del palacio se convirtió en un elemento clave dentro de la narrativa del desfile.

La inspiración detrás de Interferenze

El director creativo Alessandro Michele explica que el Palazzo Barberini no es una arquitectura “en paz”, sino todo un universo de tensiones: orden, movimiento, estabilidad y ruptura.

A partir de esta idea nace Interferenze, una colección que propone una similitud entre la arquitectura y la forma en la que vestimos. Al igual que un edificio, una prenda organiza el espacio del cuerpo, generando estructura y significado alrededor de él.

El concepto de la colección, también representa la tensión creativa entre la visión de Alessandro Michele y el legado histórico de Valentino, creando un diálogo constante entre tradición e interpretación contemporánea.

Una feminidad romántica reafirmada

Interferenze, Valentino F/W 2026–2027
Foto: Valentino

Al igual que muchas otras colecciones presentadas durante las semanas de la moda de París y Milán, la clave de esta propuesta es la feminidad y un romanticismo reinterpretado.
En Interferenze, este romanticismo aparece a través de encajes, siluetas fluidas y un ligero aire bohemio, sin dejar atrás la elegancia y sofisticación que siempre han caracterizado a la casa italiana.

Las siluetas dramáticas de Valentino

Entre las piezas clave de la colección destacan siluetas ochenteras, representadas en hombros marcados y exagerados que aportan estructura y dramatismo a los looks.

Los vestidos drapeados y con pliegues protagonizaron gran parte del desfile, muchos de ellos con estampados de inspiración clásica. El icónico rojo Valentino estuvo presente dentro de la colección, acompañado por tonos morados, verdes y dorados que aportaron profundidad a la paleta cromática.

Valentino está en el detalle

Gran parte de los looks estuvieron acompañados por joyas maximalistas, desde collares hasta aretes y pulseras que reforzaban el carácter teatral de la propuesta.

El encaje también tuvo un papel importante dentro de la colección, apareciendo en medias, pantalones, vestidos y bodys escotados. La pedrería y las lentejuelas añadieron ese toque glamoroso y elegante en piezas como faldas, vestidos e incluso en cuellos y capas dentro de la colección.

Valentino siempre ha tenido un estilo romántico dentro de su ADN, y esta temporada viene a reafirmarlo desde la mirada propia de Alessandro Michele.