Moda
Dos colores intensos y con mucha personalidad que, juntas, crean una de las combinaciones capaces de llevarse más allá de la ropa y que no necesitan de más elementos para sobresalir.
El primer lugar en el que las vemos es en la naturaleza, pero de ahí se desenvuelven hacia los espacios, lo que vemos a nuestro alrededor y, más allá de esto, llegan a la moda. El color turquesa, inspirado directamente en los tonos del mar, da esa luminosidad y esa esencia que directamente nos transporta a un día de verano. Por otro lado, el rojo tomate llega para dar esa fuerza y ese contraste que complementa.
Cuando se trata de usar color, salir de las combinaciones tradicionales que todas conocemos es precisamente lo que logra que nuestro look se diferencie de otros. Y aunque estos dos son colores sumamente diferentes, es justo ahí donde está el secreto para combinarlos.
Cómo llevar estos colores en tendencia
El turquesa o aquamarine proviene de una gama de tonos fríos, mientras que el color tomate se encuentra junto a los tonos cálidos, por eso, esta combinación, genera un contraste visual que hace que ambos destaquen según las cualidades de cada uno.
Si quieres experimentar mezclando estos colores, una de las múltiples formas de hacerlo es elegir uno de estos colores como protagonista y utilizar el otro a través de los accesorios, o viceversa. Puedes elegir un total look en rojo y agregar acentos de color turquesa, ya sean zapatos, un bolso, joyería, una mascada y más.
Un look mucho más arriesgado, puedes apostar por llevar ambos colores en prendas que tengan una proporción similar. Puedes llevar una chamarra en color turquesa en combinación con una falda o un pantalón rojo tomate, que, claro, crea un contraste mucho más evidente y poderoso, pero también mantiene el equilibrio visual.
Para las que no están convencidas de llevar ambos colores en prendas porque son llamativos, los accesorios siempre serán la mejor manera de experimentar y crear combinaciones. Los pequeños detalles harán toda la diferencia. Puedes llevar un bolso o unos zapatos turquesa, como los de Chanel, joyería como pulseras y collares, o un bolso en color rojo tomate.
Integrar estos colores no solo termina en la ropa. La manicura también es una fuente poderosa para llevar este tipo de combinaciones de forma más detallada.
La combinación que funciona más allá del verano

Aunque aquí hablamos del turquesa y el rojo tomate para los días de verano, esta combinación no tiene por qué terminar ahí. Ambos colores tienen la capacidad de mezclarse con tonos mucho más profundos, ideales para el otoño. El resultado es una estética mucho más sofisticada y con carácter, perfecta para esta temporada.
Mezclas que pueden ir desde el café chocolate y el denim hasta accesorios en dorado o plateado. Porque sí, cuando acaba el verano, rodear estos colores luminosos con otros mucho más profundos convierte la combinación en un look mucho más versátil y atemporal.




