Moda
Sin duda, el verano es una de nuestras temporadas favoritas y la que más disfrutamos, especialmente por los destinos de playa o con mucho calor. Así como nuestros hábitos o rutinas cambian durante las vacaciones, dependiendo del destino al que vayamos, nuestra piel también necesita cuidados específicos antes y después de exponernos al sol.
Y aunque no lo creas, preparar la piel para el sol no significa solo aplicar protector solar minutos antes de salir. Una piel hidratada se recupera mucho mejor después de la exposición solar. Sé que muchas buscamos conseguir el bronceado perfecto, pero la prioridad siempre debe ser mantener nuestra piel sana por encima de todo. Si quieres mantener tu piel en buen estado durante el verano, estos son los pasos que no pueden faltar en tu rutina de vacaciones.
Limpia tu piel
La limpieza también es fundamental y debe adaptarse a tu tipo de piel. Si tu piel es grasa, debes lavarla al menos dos veces al día para eliminar impurezas, el exceso de grasa y todo lo que vamos acumulando en el transcurso del día. Este, además de la hidratación, es un paso que ayuda a que tu piel pueda absorber mucho mejor los productos que utilices.
Hidrata tu piel
Este probablemente sea uno de los pasos más importantes para preparar tu piel antes y después de la exposición al sol. Especialmente si vas a un destino con demasiado calor o vas a tomar un vuelo de larga distancia, la hidratación es un paso primordial antes de exponerte al sol.
Si eres amante de las mascarillas, este es el mejor momento para aplicar una hidratante.
Protector solar

Este es el más obvio de todos, pero muchas pensamos que solo debe usarse cuando nos asoleamos directamente. Y en realidad es todo lo contrario. Hoy somos mucho más conscientes de cuidar y proteger nuestra piel del sol, pero su uso debe ser diario y reaplicarlo varias veces durante el día, especialmente si vas a pasar varias horas expuesta directamente al sol.
Exfolia tu piel antes del sol

Al menos tres o cinco días antes de tu exposición al sol, exfoliar tu piel te ayudará a dejarla mucho más suave y luminosa, pero, sobre todo, a eliminar células muertas, haciendo que los productos y protectores solares penetren mejor en la piel.
Por nada del mundo lo hagas inmediatamente después de tu exposición al sol.
Simplifica tu rutina
Después de que sabes que te vas a exponer al sol y que vas a estar en un clima con un sol fuerte, una buena idea también sería simplificar tu rutina de skincare. Prioriza aquellos ingredientes que sean calmantes e hidratantes, en lugar de activos, retinoides o productos que sean muy fuertes para tu piel.
Un gran tip es que los productos que utilices los puedes guardar en el refrigerador para conseguir un efecto mucho más refrescante en tu piel.
Mas allá de conseguir el bronceado perfecto, nuestra prioridad debería ser siempre cuidar nuestra piel. El bronceado podemos tenerlo sin necesidad de dañar la piel. Así que antes de pensar en conseguir el tono ideal del verano, asegúrate de hidratarla, protegerla y darle todo lo que tu piel necesite.