Moda
El medio tiempo del Super Bowl es mucho más que una pausa deportiva. Se ha consolidado como una plataforma cultural donde la música, la moda y la puesta en escena dialogan con el espíritu de su época.
Cada presentación es una cápsula de tiempo que refleja tendencias, emociones colectivas y nuevas formas de entender el entretenimiento. A continuación, un recorrido por los shows que marcaron un antes y un después.
Michael Jackson 1993
Este espectáculo redefinió el formato del medio tiempo al colocar a una superestrella global en el centro del escenario. La narrativa visual, el control del silencio y la fuerza simbólica de la presencia escénica elevaron el show a una experiencia casi cinematográfica, abriendo el camino a producciones cada vez más ambiciosas.
Diana Ross 1996
Glamour, teatralidad y moda se fusionaron en una presentación que apostó por el espectáculo total. Los cambios de vestuario y la puesta en escena celebraron el exceso elegante, consolidando al medio tiempo como un espacio donde la imagen tiene tanto peso como la música.
Aerosmith y NSYNC 2001
La unión de generaciones musicales mostró el potencial del Super Bowl como punto de encuentro cultural. Rock y pop dialogaron en un mismo escenario, demostrando que el medio tiempo podía ser diverso, dinámico y diseñado para audiencias múltiples.
Prince 2007
Una lección de presencia escénica y sensibilidad artística. Bajo la lluvia, la música se convirtió en emoción pura, recordando que la fuerza del espectáculo no siempre depende de la magnitud técnica, sino de la conexión genuina con el momento.
Madonna 2012
Una producción que combinó moda, escenografía digital y narrativa simbólica. El show se construyó como un manifiesto visual donde cada elemento tenía intención, reforzando la idea del medio tiempo como performance artístico integral.
Beyoncé 2013
Potencia, precisión y control absoluto del escenario. Esta presentación destacó por su energía coreográfica y su impacto cultural, confirmando que el medio tiempo también es un espacio para redefinir liderazgo, identidad y poder escénico.
Lady Gaga 2017
Saltando desde el techo del estadio y desplegando un repertorio potente, esta actuación puso en valor la teatralidad y la versatilidad. La combinación de iconografía visual y música enérgica definió una nueva era para los shows solistas.
Jennifer Lopez y Shakira 2020
La celebración de la cultura latina se manifestó con coreografías vibrantes, ritmos dinámicos y presencia escénica explosiva. La sinergia entre las artistas y la energía del espectáculo representaron un momento de orgullo cultural y estética popular.
Kendrick Lamar 2025

Un giro narrativo hacia el comentario social y la construcción simbólica. El rap tomó el centro del escenario con una propuesta que priorizó el mensaje, demostrando que el medio tiempo puede ser reflexión, arte y conversación global al mismo tiempo.
En conjunto, estos shows evidencian cómo el medio tiempo del Super Bowl ha evolucionado hasta convertirse en un espejo cultural. Cada edición no solo entretiene, sino que dialoga con su contexto histórico, reafirmando su lugar como uno de los escenarios creativos más influyentes del mundo contemporáneo.
*IMAGEN: Getty Images
