¿Has escuchado el término social commerce o comercio social? Se refiere a una forma de publicidad que permite una forma atractiva, fácil y ágil de comprar productos a través de las redes sociales. Esta tendencia en crecimiento se encuentra de manera más común en Instagram, por la naturaleza totalmente visual de la red social, donde el contenido generado por el usuario y por los anunciantes convive en armonía dentro del mismo feed. 

Pero, ¿qué tiene de novedoso el social commerce en comparación con las ventas online tradicionales? Es simple y lógico: más del 30%de los millennials y la Generación Z (que pronto será el principal mercado de compras) está presente y comprando en redes sociales, atrayendo gran interés por parte de los anunciantes de distintas áreas. Además, más del 72% de los usuarios toman sus decisiones de compra basadas en algo que vieron en Instagram. ¡Obvio!

Sin embargo, el gran reto que existe es destronar a los reyes del comercio electrónico que tienen infinidad de productos bajo el mismo techo, como Amazon, eBay o Alibaba, por mencionar algunos.

Pero el as bajo la manga que tienen las redes sociales por encima de estos pioneros del comercio electrónico, es que cualquier usuario es un micro influencer en potencia. Con esta capacidad que tienen redes sociales como Instagram o TikTok de poder seguir a personas por todas partes del mundo, tenemos acceso a productos y servicios que usuarios reales consumen o crean diariamente, y que se convierten en objeto de deseo para otros usuarios, sin importar la parte del mundo en donde estén.

Entonces, este influencer, este inquilino clave para cualquier marca puede crear una conexión humana, real y auténtica. ¡Ninguna publicidad le gana a eso! Es así como más del 84% de los compradores revisan al menos un sitio de redes sociales o una reseña escrita por alguien de confianza antes de realizar una compra, poniendo en jaque a las grandes cadenas y tiendas online.

De ahí que algunos influencers ganan por una publicación patrocinada mucho más dinero que varios profesionistas de distintas áreas. Y sin duda alguna, gracias a la existencia de los influencers, es que las empresas de comercio tradicional se están viendo obligadas – ya no es opcional – a cambiar sus estrategias de marketing para llegar a los clientes indicados. ¿Se te ocurre un mejor canal de visibilidad que Instagram o TikTok?

Y sí, hay de influencers a influencers, pero al final todos logran transmitirnos ese deseo de comprar tal o cual cosa, de adquirir determinados servicios o de visitar ciertos destinos con sitios instagrameables. O quién sabe, siempre existe la posibilidad de nosotros mismos convertirnos en influencers de algún producto o área de la vida.

¡Que levante la mano quien no ha hecho una compra desde Instagram! 

*IMAGEN: Unsplash

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