Durante la Semana del Arte en Ciudad de México, cuando la ciudad se transforma en un laboratorio visual y creativo, surge Second Nature como una propuesta que invita a detenerse, observar y reconectar.

Esta galería abierta al público nace de la colaboración entre Salomon y Fundación Maceta, y se presenta como un espacio donde el arte, la naturaleza y el movimiento dialogan de forma orgánica, sin jerarquías ni límites rígidos. Más que una exposición, Second Nature funciona como un territorio de exploración sensible que propone nuevas formas de habitar la experiencia artística.

Salomon y Fundación Maceta presentan Second Nature
Salomon y Fundación Maceta presentan Second Nature

Inspirada en la idea clásica de que el arte imita a la naturaleza, la muestra reúne a decenas de artistas que reinterpretan esta premisa desde miradas contemporáneas.

El formato íntimo de las obras, todas en una escala reducida, obliga a una aproximación cercana y pausada. Cada pieza se convierte en un gesto personal, casi confidencial, que revela cómo la observación del entorno natural puede transformarse en lenguaje visual. El recorrido se construye como una secuencia de micro relatos donde textura, forma y ritmo cobran protagonismo.

Salomon y Fundación Maceta presentan Second Nature
Salomon y Fundación Maceta presentan Second Nature

El espacio elegido refuerza esta narrativa. Fundación Maceta concibe cada exhibición como una experiencia total en la que curaduría, arquitectura y hospitalidad se integran de manera fluida.

En Second Nature, el visitante no solo observa, sino que transita, escucha y percibe. La galería se transforma en un contenedor vivo que amplifica las obras y genera una atmósfera inmersiva, fiel a una filosofía que entiende el arte como un ecosistema que se sostiene a sí mismo.

La inauguración marcó el tono de esta propuesta. El opening se vivió como un encuentro creativo donde las conversaciones, el sonido y el movimiento coexistieron de forma natural.

En ese contexto se presentó una nueva silueta de diseño que dialoga con el espíritu de la exposición, reforzando la idea de que los objetos también pueden ser portadores de narrativa y emoción. El diseño se plantea aquí como un vehículo expresivo que acompaña al cuerpo en su relación con el espacio.

La experiencia se intensificó con una propuesta sonora en vivo que envolvió la galería y conectó con la energía experimental del proyecto. La música actuó como un hilo invisible que unió obra, arquitectura y público, subrayando el carácter sensorial de la muestra. Second Nature se consolida así como un punto de encuentro entre disciplinas, donde lo artístico y lo cotidiano se entrelazan.

Esta galería abierta no solo celebra la creación contemporánea, sino que propone una forma distinta de mirar y de moverse dentro del paisaje cultural actual. Una invitación a explorar lo natural, lo artístico y lo personal desde una sensibilidad compartida.

*IMAGEN: Cortesía