Si hablamos de Haute Couture, o en español Alta Costura, automáticamente pensamos en una obra de arte, una pieza delicada y perfectamente construida manualmente. Incluso se nos vienen a la mente las maisons más aclamadas y reconocidas, tales como Chanel, Dior, Giambattista Valli, Jean Paul Gaultier, Stephane Rolland, Elie SaabValentino, Givenchy y Christian Lacroix. Pero, ¿por qué podemos decir que sus prendas son Alta Costura?

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Seguramente lo has escuchado mil veces, pero el secreto es que una de las pioneras fue Rose Bertin, la diseñadora de la Reina María Antonieta, sin embargo, el inglés Charles Frederick Worth es considerado el padre del término y para emplearlo en una pieza, esta tiene que estar confeccionada a la medida, manualmente y con los mejores materiales trabajados e intervenidos por artesanos específicamente en París, no puede costar menos de $10,000 euros y tienes que ser miembro del club para poder comprarla.

Así es, existe un club y solo pertenecen 200 personas en todo el mundo. Todos nos hemos confundido y creemos las únicas que llegan a usar Haute Couture son Angelina Jolie, Elle Fanning o cualquier otra celebridad de Hollywood, pero la realidad es una diferente; pues ellas no adquieren las piezas. Así que cuando veas un vestido de ensueño en una alfombra roja, es porque las casas de Alta Costura lo prestaron como estrategia de marketing.

The Secret World of Haute Coutureel famoso documental de BBC estrenado en 2007 y dirigido por Margy Kinmonth, revela los secretos del término y del club, pues emprende un viaje a Nueva York, Los Ángeles y París para platicar con distinguidas mujeres como Daphne Guiness, Becca Cason Trash, la Baronesa Helene de Ludinghausen, Betsy Bloomingdale y Susan Gutfreund, esposas de banqueros y de afamados millonarios quienes esconden en su armario las prendas más icónicas y las colecciones más grandes de Alta Costura en el mundo.

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Como comentan en el filme, llevar una prenda Haute Couture es como usar una segunda piel. Toma en construirse por lo menos 150 horas de trabajo artesanal y los miembros del círculo exclusivo son solo mujeres pero, ¿qué tienen en común? El deseo y el dinero para adquirirlas.

Cason Trash, confesó algunos de los secretos de este mundo de ensueño: Para empezar esta sociedad es una privada y muchos de los miembros no quieren que seas parte de ella, pues el hecho de pertenecer significa algo más que solo contar con el dinero necesario para adquirir una pieza. Ella invierte en abrigos y vestidos bordados para asistir a galas benéficas en las que recauda millones de dólares, confirmando que este mundo se trata de glamour real y no uno protagonizado por estrellas de Hollywood. 

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Y, ¿cómo adquirirlas?

Pues Becca explica todo como no nos lo imaginábamos; lo que vemos en las pasarelas es llevado a un showroom, para asistir los miembros deben tener una cita y ellas son las primeras que pueden ver de cerca las colecciones. La regla y gran secreto es que si la pieza les queda como guante cuando se la prueban, recibirán un 30% de descuento, sin embargo, si cambios son necesarios deberán pagar por la construcción artesanal desde cero. Porque claro, son hechas a la medida y no existen modificaciones. Además, en este mundo no existen las etiquetas con precios, las compradoras saben el valor de cada pieza y solo lo pagan en cuanto llega la cuenta.

Entonces, ¿qué firmas hacen Alta Costura?

Estamos seguras que incontables casas se te vienen a la mente, pero aquí es donde todo se complica. Ya te sabes los requisitos necesarios para pertenecer a la Syndicale de la Haute o Chambre Syndicale, sin embargo, los miembros se dividen en los que ya conocemos como oficiales: Chanel, Dior, Givenchy, Maison Margiela y Jean Paul Gaultier.

Mientras tanto, entre la lista los miembros extranjeros o también llamados Correspondent, se encuentran firmas italianas como Armani Privé, Giambattista Valli y Valentino. Finalmente, también existe una extensión de miembros invitados, tales como Schiaparelli, Elie Saab, Zuhair Murad y Ulyana Sergeenko.

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Pero aquí el gran misterio; ¿cómo es que un negocio así es rentable?

Pues realmente no lo es. De hecho, las firmas sufren pérdidas en lugar de ganancias, sin embargo, para muchas casas esta es una inversión que termina elevando el perfil de las colecciones ready-to-wear. Además, las fragancias mantienen generando dinero a las compañías, y claro, por medio de ellas podemos ser parte de este universo mágico.

Desde el punto de vista de Betsy Bloomingdale, Becca Cason y Daphne Guiness, la Alta Costura es solo una manera de coleccionar arte. Todo se trata de ver la compra como una inversión, es algo que adquieres, vas a poder tener por siempre y que nunca va a desgastarse. Cada una de las piezas tiene el mismo trabajo, o incluso más, que cualquier escultura o pintura que ves en museo. 

Finalmente, las enormes y delicadas colecciones se donan a museos, así como lo harías con un Pollock o con un Magritte ¿Alguna vez te preguntaste de dónde salieron las piezas exhibidas en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York? Pues de coleccionistas y miembros del club, además, resulta siendo una manera muy fácil para reducir impuestos.

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*IMAGEN: Getty Images

 

 

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