Luego de los últimos sucesos de la familia real británica en los últimos meses, la relación entre los hijos de Diana de Gales y sus respectivas familias se ha desgastado bastante. Y ahora, en la distancia, parece difícil de arreglarse. Y es que, analizando paso a paso su historia desde que Meghan Markle llegó a la vida de Harry, parece la crónica de una separación anunciada. 

Primero, los duques de Sussex se mudaron de Kensington Palace, en Londres, a Frogmore Cottage, en el Castillo de Windsor. Luego, anunciaron su separación de la Royal Foundation para dar paso a la Sussex Foundation. Y finalmente, su renuncia como miembros senior de la familia real, y su mudanza a Canadá. 

“No se fueron en buenos términos de ninguna manera, pero ambos están aliviados de que haya terminado”, dijo un amigo de ambos a la revista People, quien también aseguró que las diferencias entre ambos iniciaron en 2017, cuando William puso en duda que Meghan fuera la mejor pareja para su hermano.

Pero esta persona también dijo que en las últimas semanas los príncipes han hablado más, así que cree limarán sus asperezas. “Quizá (Meghan y Harry) no pensaron las cosas exactamente como podrían haberlo hecho, pero querían ser felices. ¿Quién puede culparlos por eso?”, añadió. 

Nadie, nadie puede culparlos por buscar cumplir sus sueños como pareja. Pero probablemente Harry se sienta un poco solo, alejado por completo de su familia. Según ha trascendido, el duque de Sussex ha estado “más activo que nunca” en sus grupos de WhatsApp. “Harry no cree que estar al otro lado del mundo signifique que perderá contacto con las personas de las que ha sido compañero durante toda su vida. Constantemente envía fotos y videos divertidos”, dijo uno de los participantes de esos grupos. Sea porque se siente solo o no, es lógico que ahora que Harry ya no tiene las obligaciones con la Corona que tenía antes, tenga mucho más tiempo para comunicarse con su familia y amigos.

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