Moda
La llegada de la primavera 2026 propone un cambio de paradigma en la paleta cromática tradicional. Mientras que los pasteles solían dominar la escena, esta temporada el burgundy se erige como el color clave absoluto.
Esta transición hacia tonos más intensos y sofisticados responde a una búsqueda de lujo silencioso y versatilidad. El granate, en todas sus declinaciones, aporta una profundidad que eleva instantáneamente cualquier diseño, demostrando que la frescura primaveral también puede vestirse de opulencia.
El traje sastre en seda burgundy

La sastrería experimenta una evolución fluida este año. Un conjunto de chaqueta y pantalón de pierna ancha, confeccionado en seda con acabado satinado, representa la cúspide del estilo editorial.
Al elegir el burgundy para un look total, se proyecta una imagen de autoridad y modernidad. La clave para lucirlo en la primavera 2026 radica en la ligereza del tejido, permitiendo que el color respire y juegue con la luz natural de la tarde.
Burgundy con transparencias

La feminidad contemporánea se explora a través de juegos visuales. Un vestido midi o playeras que combinen el encaje y el tul en tonos vino tinto se posicionan como las piezas estrellas para eventos sociales.
El burgundy suaviza la audacia de las transparencias, aportando un aire de misterio y distinción. Es una opción que fluye con naturalidad entre el día y la noche, consolidándose como una inversión inteligente para quienes buscan destacar sin recurrir a los estampados estridentes.
Accesorios de piel y minimalismo puro

Si prefieres adoptar la tendencia de forma gradual, los accesorios son tu mejor aliado. Un bolso estructurado o unas sandalias de tiras finas en cuero color borgoña pueden transformar un atuendo monocromático en blanco o beige.
En la primavera 2026, el contraste entre los tonos neutros y el burgundy crea una armonía visual muy valorada en el street style de lujo. Este enfoque permite que la fuerza del color resida en los detalles, manteniendo una estética limpia y pulida.
El trench ligero de entretiempo
Finalmente, la prenda exterior se adapta a las temperaturas suaves. Una gabardina técnica en color guinda es la solución perfecta para los días nublados de marzo. Esta pieza no solo protege, sino que sirve como declaración de intenciones estilística. Este color funciona aquí como un nuevo neutro, siendo capaz de combinar con denim, vestidos florales o pantalones de lino, reafirmando su estatus de protagonista absoluto de la temporada.
¿Te atreverías a integrar este tono profundo en tu próximo estilismo de gala o prefieres mantenerlo solo en tus accesorios favoritos?
*IMAGEN: Google Images