Con 28 años de trayectoria entre México y Estados Unidos, Paola Núñez ha construido una carrera sólida dentro del mundo actoral, interpretando personajes que han explorado distintas emociones, historias y realidades humanas. Entre sus proyectos más recientes destacan Fire Country y Dark Winds, y ahora llega con El otro padre, una nueva serie de Netflix que explora el poder de los secretos, la maternidad, los vínculos familiares y las complejidades que enfrenta una familia en la vida real.

En El otro padre, Paola Núñez da vida a Yolanda, un personaje complejo, humano y profundamente emocional, a través del cual la actriz explora las distintas capas de una mujer marcada por sus decisiones, sus relaciones y las circunstancias que la rodean.

En entrevista, Paola nos cuenta cómo se preparó para este proyecto, la manera en la que logró darle verdad a su personaje, las relaciones que explora esta historia y la importancia de crear personajes con los que el público pueda conectar desde un lugar más cercano y real de contar historias.

¿Cómo describirías esta historia y qué es lo que más te gusta de este proyecto?

La historia nace de un secreto que sale a la luz a través de una madre desesperada por salvar a su hija de una insuficiencia renal. En ese contexto conviven dos familias, dos madres dispuestas a hacerlo todo por sus hijas. Yolanda es una de ellas. Una mujer que cree que el fin justifica los medios y que tiene miedo de perder no solo a sus hijas, sino también a su matrimonio.

Viene de una familia de abolengo a la que le importa mucho el qué dirán, y por eso ha construido la familia perfecta, como hay tantas hoy con las redes sociales, donde todo es apariencia. En redes sería la mujer perfecta, la hija perfecta, la mamá perfecta, con la vida perfecta. Pero en realidad está en un matrimonio resquebrajado, sin amor, donde sus hijas no la respetan ni la quieren y se siente invisible ante su esposo y su familia. Como tantas mujeres que se sienten solas, muchas nos identificamos con ella. Yo misma he sentido esos traumas, las heridas del abandono del padre o el querer ser vista por tu papá o tu mamá.

Es un personaje con muchas heridas, y por eso me pareció sumamente interesante trabajarlo. Trabajar la relación madre e hija me pareció fenomenal, porque es una relación que yo viví durante muchos años, trabajándola en terapia con mi madre. Poder trabajarla también a través del personaje fue padrísimo.

Más allá de Yolanda, ¿qué crees que hace de esta una serie un proyecto con el que la gente pueda conectar y por qué?

Hoy hay tanto contenido que nos hemos vuelto más exigentes. A mí me pasa que empiezo una serie o una película y, si a los cinco minutos no me gustó, la quito. Antes teníamos cinco cosas que ver, y todos veíamos lo mismo, nos gustara o no. Hoy por hoy, es muy difícil acaparar la atención de alguien.

Creo que las reglas para que una serie funcione es entretener. Si a los cinco minutos no te atrajo la historia, ya perdiste al espectador. Y la otra es la empatía, que nace cuando los actores le dan verdad a sus personajes. Aquí la sientes con Yolanda, que no tiene amor en su vida y vive de las apariencias, con Macarena, que está dispuesta a perder a su familia y su matrimonio con tal de salvar a su hija, aunque en el camino se pierda a ella misma, o con la niña que tiene insuficiencia renal y está a punto de perder la vida. Se tocan tantos temas que es difícil no identificarte con ellos, y ahí es cuando a una serie le va bien.

¿Cómo es el personaje de Yolanda, y cómo fue construir a alguien que carga con tantas emociones siendo el eje emocional de la historia?

Es tenerle compasión y empatía, darle verdad. Me gusta que en los melodramas de Netflix los personajes sean multidimensionales, con fallas, con defectos, con errores, donde la diferencia está en las decisiones que toman. Si Yolanda cree que el fin justifica los medios, Macarena también, las dos sienten lo mismo.

Paola Núñez: “Las cosas que hace una madre por sus hijos no la convierten en una mala persona”
Diego Alanis

La pregunta es qué tanto estamos dispuestos a hacer para proteger a nuestra familia. Son dos madres capaces de todo, incluso de cosas horribles, y creo que si pones a cualquier madre en últimas consecuencias, te sorprendería lo que está dispuesta a hacer por sus hijos o por su matrimonio.

¿Por qué crees que los temas que trata esta serie son relevantes hoy en día? ¿Crees que antes no se hablaba tanto de ellos?

Hoy por hoy hablamos más de situaciones que antes eran tabú. Creo que uno de esos temas es la maternidad. Hablar de lo que realmente es ser madre, sin romantizar la relación entre madre e hija. Nos estamos aventurando un poco más a contar las historias reales, y a mí me gustaría pensar que las cosas que hace una madre por sus hijas no la convierten en una mala persona. Creo que se trata de hablar más de eso. La condición humana es un tema que se ha contado desde siempre, solo que hoy se tocan asuntos más actuales, cosas de las que antes no se hablaba.

¿Qué encuentras especial en esta historia, y qué es lo que más te emociona de que la gente pueda verla?

Lo que más me emociona es la relación entre madre e hija. Eso fue justo lo que me atrajo del personaje y lo que me hizo decir que sí a este proyecto. También el desencuentro de las parejas: un matrimonio resquebrajado que ya no funciona, y matrimonios que se reencuentran dentro del mismo matrimonio. Son temas de la condición humana que todos hemos vivido de alguna forma.

Además, en las historias de los personajes juveniles se habla de OnlyFans y del impacto de las redes sociales, de lo dañinas que pueden llegar a ser, temas muy actuales que antes no se contaban porque no existían, pero que hoy enfrentamos como sociedad. Eso es lo que más me gusta de la serie, que abarca muchísimos temas, pero sobre todo lo que a mi más me gusta, es que toca temas de la condición humana, la relación familiar, la relación madre e hija y la relación de pareja.

¿Qué tipo de personajes o historias te gustaría protagonizar en los próximos años? ¿Hay algún reto o propósito que te hayas planteado?

Paola Núñez: “Las cosas que hace una madre por sus hijos no la convierten en una mala persona”
Diego Alanis

Quiero seguir trabajando, aunque ahora la actuación ya no es mi única prioridad. Tengo 28 años de carrera, he hecho muchas cosas tanto en México como en Estados Unidos. Me encantaría hacer comedia negra, es lo único que no he hecho, y me gusta mucho el humor negro, es lo que yo consumo. Me gustaría hacerlo en México o en Estados Unidos, aunque creo que más en México, porque pocas veces hay un proyecto así.

Fuera de los sets, ¿qué te llevó a crear tu fundación Patitas en Custodia?

Es una fundación que creé para los perritos en situación de calle, porque somos el país con más perros y gatos callejeros. Nace para crear conciencia sobre el maltrato y el abandono, y contrarrestarlo. Ahorita esa es mi prioridad, y mi carrera pasa a segundo término, pero estoy muy agradecida de poder seguir trabajando y así sustentar mi proyecto de Patitas en Custodia.

¿Cuál sería tu sueño del momento?

Para esta nueva etapa de mi vida, me gustaría tener un proyecto en México, otro en Estados Unidos, y enfocarme el resto del tiempo en la fundación.