La pandemia por covid-19 ha cambiado una gran cantidad de cosas en nuestras vidas. Desde nuestra manera de saludarnos, socializar y las medidas de higiene que teníamos antes, hasta nuestra manera de laborar, estudiar y relacionarnos con las demás personas. 

La forma de vestir también ha cambiado de manera importante durante la pandemia. Los tacones fueron cambiados por tenis y pantuflas para estar en casa, las pijamas y pants tomaron protagonismo (aunque no frente a las cámaras de las reuniones virtuales), y los bras no han salido del cajón durante meses. Las personas priorizaron la comodidad sobre el estilo.

Es justamente en el último año que el #NoBraChallenge se apoderó de mujeres en todo el mundo. El confinamiento liberó a las mujeres de sentir la presión y/o incomodidad de un sujetador, o de los estigmas sociales de que está mal enseñar los pechos o al menos los pezones. Dio a las mujeres la tranquilidad de andar en casa, cómodamente, sin necesidad de tener las boobs acomodadas de manera perfecta para beneplácito de los hombres o la sociedad. Nos liberó de esta herramienta utilizada para oprimirnos y objetivarnos durante décadas.

Pero ni este cambio ha fomentado que redes sociales como Instagram dejen de estigmatizar las fotos de senos en las publicaciones de sus usuarios, las sigue considerando como contenidos que van en contra de sus políticas. 

Con el avance de la vacunación en todo el mundo, y la “nueva normalidad”, nos preguntamos: ¿volveremos a usar bra en la calle o es un prenda en peligro de extinción.

Hace unos meses, la editora Hillary Brenhouse escribió un ensayo al respecto para The New Yorker, que ahora El País ha rescatado: “Ahora me gusta la forma en la que mis pechos chocan con mis costillas cuando bajo las escaleras corriendo. Me gusta acarrear con su peso, como acarreo con el del resto de mi cuerpo. Mientras me muevo por el mundo, aunque sea con los gestos más nimios, siempre hay una parte de mí que está bailando”.

Asimismo, el diario español recuerda también las palabras de la influencer Sabina Socol, sobre su decisión de no usar bra: “Al principio no lo vi como un gesto feminista pero ahora me doy cuenta de que muchas mujeres se sienten avergonzadas si van sin él. En un mundo ideal, este tema no sería motivo de debate”.

Sin embargo, es una realidad que el no usar bra no es para todas las mujeres, especialmente para quienes tienen pecho grande y efectivamente necesitan un soporte para no lastimar su espalda.

La periodista Mira Miller escribió en Yahoo que “si bien estoy a favor de quienes se sienten empoderadas por este cambio, como mujer de senos grandes que se siente más cómoda usando un sostén (generalmente uno inalámbrico, siendo honesta), no pude evitar sentirme excluida y, francamente, inadecuada para ver innumerables medios de comunicación declarando que los sujetadores deben ser desterrados y observar cómo la falta de bra se filtra en las tendencias de la moda de 2021”.

“Sería totalmente una de esas personas si pudiera serlo, pero no lo soy, así que lo estoy mirando desde lejos y con mucha envidia”, contó Abby Seitz – una mujer de 24 años que usa la talla de copa 40F – a Miller.

“Seitz dice que se sentiría demasiado cohibida e incómoda si no tuviera sujetador en público, y agregó que tiene una mayor conciencia de su cuerpo y cómo se mueve cuando no tiene algún tipo de apoyo. Incluso salir a conocer al repartidor significa asegurarse de que su brazo esté estratégicamente posicionado sobre su pecho para evitar atención no deseada”, contó Mira Miller en la historia que publicó.

Y es que, definitivamente, la mayoría de las mujeres no tenemos los cuerpos ‘despreocupados’ que proyectan las modelos, cantantes, actrices y celebridades. El crop top inspirado en los 90 de la marca Jacquemus que usó Hailey Bieber, es un ejemplo de las tendencias veraniegas que favorecen a las mujeres de pecho pequeño. 

De la misma manera lucen personas como Kendall Jenner, Bella Hadid, Keira Knightley, Iggy Azalea, etc. 

Tal vez el tema no es si debemos liberarnos de los bras o no, sino de dejar las incómodas varillas y push-ups, por sostenes que mantengan todo en su lugar de manera cómoda. La consultora de análisis de consumo NPD, señaló que el consumo de brassieres cómodos, subió 40% tan solo en 2020.

O, tal vez el tema es que debemos hacer lo que nos haga sentir mejor a cada una, sin reglas, tendencias o imposiciones; vestir lo que proyecte mayor confianza en cada una de nosotras y nos haga ser la mejor versión de nosotras mismas.

Porque celebridades con diferentes cuerpos y tamaños de boobs que han optado por no usar bra en eventos públicos, podemos mencionar a varias, como Amber Rose, Miley Cyrus, Elizabeth Hurley, Jennifer Lopez, Rihanna y Lady Gaga, hasta mujeres más voluptuosas como Beyoncé, Pamela Anderson, Nicki Minaj o Kim Kardashian.

¿Volverás a usar bra fuera de casa?

*IMAGEN: Getty Images

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