Moda
La palabra clave es Maison Margiela y en su desfile Fall 2026 la firma volvió a demostrar que lo ordinario puede convertirse en extraordinario. Esta vez, la casa eligió la sala de espera de la estación Milano Centrale como escenario inesperado. Mientras los viajeros observaban con asombro, el universo de la moda ascendía por las escaleras de mármol, confirmando que Maison Margiela entiende la ciudad como su auténtica pasarela.
El espacio no fue casual. La colección Maison Margiela Fall 2026 exploró los arquetipos urbanos con una mirada analítica desde el estudio de diseño. En línea con el legado conceptual de la marca, la propuesta tomó prendas cotidianas y las alteró sutilmente hasta descolocarlas. Hacer que lo normal parezca anómalo fue el ejercicio central.
Look utilitario reinterpretado
En este primer eje, Maison Margiela trabajó sobre la funcionalidad. Dobladillos de abrigos elevados y ajustados con broches protegían del ritmo acelerado de la ciudad. Faldas lápiz que en realidad eran delantales abiertos en la espalda se superponían a camisetas largas, jugando con la noción de modestia y construcción.
El denim, pieza esencial del guardarropa urbano, tuvo un papel protagónico. En siluetas masculinas, los jeans aparecieron con dobles cinturillas insinuando descuido intencionado. En propuestas femeninas, el talle alto y el ajuste al tobillo evocaron referencias ochenteras reinterpretadas con precisión contemporánea. Maison Margiela Fall 2026 confirmó que la utilidad puede ser sofisticada.
Look años ochenta revisitado
La década de los ochenta emergió como punto de tensión estética. Faldas amplias con volantes se combinaron con camisas de franela y cuellos altos de mohair, creando contrastes entre volumen y textura. La casa demostró que la nostalgia no es repetición, sino relectura crítica.
Los suéteres oversize con el icónico logo numérico intarsia reforzaron la identidad de Maison Margiela sin caer en la obviedad. Llevados con medias gruesas, adquirieron un aire actual y urbano. También destacaron chaquetas deportivas y anoraks en bloques de color, piezas que dialogan con una generación que prioriza movilidad y estilo.
Look corporativo con giro conceptual
Para un perfil más ejecutivo, Maison Margiela propuso escotes en V sobre camisas de líneas amplificadas y faldas estilizadas o jeans de cuero estructurado. El resultado fue una estética corporativa intervenida, donde la formalidad se equilibra con una leve disrupción.
Quizá el único contraste con la realidad urbana fueron los zapatos de tacón extremadamente altos. En una ciudad donde la comodidad domina, estos modelos parecían más pensados para la puesta en escena que para el trayecto cotidiano. Aun así, el mensaje fue claro.
Maison Margiela Fall 2026 logró que cada modelo pareciera lista para abandonar el desfile y fundirse con la noche milanesa. Usted puede imaginar esas siluetas descendiendo las escaleras y perdiéndose entre luces y trenes. Así, Maison Margiela reafirma su maestría al transformar lo cotidiano en reflexión estética.
*IMAGEN: Google Images









