Moda
Max Mara se adentra en una estética rica en historia, redefiniendo la elegancia utilitaria moderna con un toque neomedieval y un toque de elegancia gótica. Inspirada en el espíritu perdurable de las mujeres italianas y su antepasada más poderosa, la colección narra una historia de fortaleza, resiliencia y estilo atemporal.
Bajo el título History and Modernity, la firma italiana explora un neo-medievalismo depurado, donde la sobriedad gótica y el utilitarismo elegante se traducen en siluetas arquitectónicas y materiales nobles.
Max Mara propone una colección que dialoga con la historia para redefinir el presente.
Una falda maxi de cachemir con ribetes que se ajusta a la cadera, una túnica de paje de ante suave, una bota suave y ultraplana a media pierna, una hilera de remaches metálicos y un abrigo con un parche de nobuk en el hombro: hay algo sorprendentemente actual en el diseño de la llamada Edad Oscura.
La historia dota a los objetos preciados de una belleza refinada por el tiempo; la artesanía impecable y los materiales auténticos son solo el comienzo. Los camellos, cachemires, alpacas, mohairs, lanas finas, brillantes dobles caras y suntuosos peluches de Max Mara están diseñados para ser compañeros de por vida. Son testigos de las historias de las mujeres que los usan y los aman.




«Sabia como una serpiente, sencilla como una paloma», la inspiración parte de Matilde di Canossa, una de las figuras femeninas más poderosas de la Edad Media. Diplomática, estratega y gobernante, su legado sirve como metáfora de la mujer contemporánea según Max Mara: serena pero firme, discreta pero incontestable.
El momento decisivo de Matilde llegó en el año 1081, el de Max Mara en 1981 con el lanzamiento de su abrigo icónico más famoso, el 101801. Desde entonces, con su promesa de empoderamiento, la marca ha sido un punto de encuentro para las mujeres en ascenso. El archivo de Max Mara está repleto de inspiración de aquellas colecciones formativas, basadas en la ropa exterior arquitectónica de hombros marcados por la que la marca es reconocida. Con matices del lobo, el zorro y el león, Max Mara reimagina a la mujer moderna como Matilde: la reina imperturbable, intrépida y victoriosa, no del campo de batalla, sino de la sala de juntas.


La colección se construye desde el outerwear, territorio natural de la casa. Abrigos de hombros marcados, faldas maxi de cashmere con vuelo estructurado, túnicas de ante y botas planas de caña alta dibujan una silueta austera y decidida. La paleta, inspirada en tonos animales, subraya esa idea de fuerza silenciosa.



Los materiales, camel, cashmere, alpaca, mohair y dobles faz de acabado impecable, refuerzan la vocación de permanencia. En este sentido, la casa vuelve a reivindicar su icono, el abrigo 101801 coat, lanzado en 1981, como símbolo de empoderamiento atemporal y pieza fundacional del archivo.




FW26 no es una colección nostálgica, sino una reflexión sobre la autoridad femenina y el legado. Max Mara no mira al pasado para recrearlo, sino para reafirmar una idea clara: la verdadera modernidad es aquella que resiste el paso del tiempo.
*Imágenes: Getty Images