Hace unos días presenciamos uno de los eventos más esperados del calendario internacional de la moda. El desfile de Carolina Herrera con su colección Otoño-Invierno 2026 en la New York Fashion Week (NYFW). Una cita que temporada tras temporada confirma que Nueva York no solo marca tendencias, también marca el ritmo de la conversación global.

Elegancia con carácter: Carolina Herrera

Bajo la dirección creativa de Wes Gordon, rindió homenaje a la creatividad femenina, pero especialmente al diálogo entre tradición y vanguardia, reuniendo a figuras destacadas del arte, la cultura y el entretenimiento. Siempre es una pasarela que se segura de sí misma y fiel a su esencia.

La colección tuvo una importante presencia de las icónicas flores características de la firma, siluetas elegantes y una paleta que transitó entre tonos intensos y neutrales, posicionando una vez más a la marca como referente de lujo atemporal. Los vestidos con volumen y los cortes limpios reforzaron esa idea de feminidad firme.

Una declaración de identidad, más allá de una presencia

Más allá del desfile, uno de los momentos que robó reflectores fue la presencia de Majo Aguilar, la cantante mexicana que marcó un hito al convertirse en la primera artista de mariachi invitada a un desfile de Carolina Herrera en NYFW. Lució un vestido rojo borgoña con bordados florales de la colección Primavera-Verano 2026 de la casa, un look que equilibró tradición y sofisticación de una manera muy natural.

Ver a una artista mexicana ocupar ese espacio habla de representación, pero también de evolución. La moda se está abriendo a nuevas voces y nuevas historias.

Este momento no solo define la industria de la moda, define a una nueva generación de mujeres mexicanas que están conquistando espacios globales.