Hace 63 años que Marilyn Monroe dejó este mundo, pero su legado en la historia del cine y de la moda, sigue latiendo. Norma Jeane Baker, como se llamaba en realidad, fue y será un referente que marcó toda una época con sus curvas, su melena platinada y una sensualidad que rompió moldes y desafió esquemas. 

A más de seis décadas de su partida, sus looks siguen siendo copiados, reinterpretados y homenajeados por generaciones enteras de diseñadores y celebridades alrededor del mundo.

Uno de los looks más emblemáticos de Marilyn es, sin duda, el vestido blanco donde la falda se eleva por el aire de los ventiladores subterráneos del metro; probablemente una de las imágenes más icónicas de la cultura pop. Diseñado por William Travilla, este vestido se convirtió en símbolo absoluto del glamour de los años cincuenta, y transformó una prenda simple en una declaración de libertad. 

Otro de sus estilismos inolvidables es el vestido rosa sin tirantes que llevó para cantar “Diamonds Are a Girl’s Best Friend” en Los caballeros las prefieren rubias (1953). Con guantes largos y un moño gigante en la parte trasera, Marilyn elevó el concepto de “femme fatale” a una nueva dimensión. Esta imagen ha sido replicada por artistas como Madonna, Kylie Minogue y Margot Robbie, confirmando que Monroe fue pionera en fusionar el cine, la moda y el espectáculo.

Su último gran momento fashionista también merece mención: el vestido ceñido de lentejuelas doradas con espalda descubierta que usó para cantar “Happy Birthday, Mr. President” a John F. Kennedy en 1962. Esa prenda es considerada una de las más sensuales de la historia, y causó revuelo cuando Kim Kardashian la usó brevemente en la Met Gala de 2022. 

A 63 años de su muerte, Monroe continúa siendo una musa inagotable. Su estética, una mezcla perfecta entre inocencia y provocación, sigue inspirando a la moda contemporánea. Te compartimos algunos de nuestros looks favoritos: