La premiere mundial de Cumbres Borrascosas no solo marcó el regreso de un clásico literario a la gran pantalla. También se convirtió en una pasarela narrativa donde Margot Robbie construyó, look a look, un relato visual tan intenso como la novela original. A lo largo de la gira promocional, la actriz apostó por una estética coherente, oscura y emocional, invitando al público a leer la película a través de la moda. ¿Puede un vestuario contar una historia? Robbie demuestra que sí.

Uno de los momentos más impactantes llegó con el impresionante diseño de Schiaparelli Haute Couture. Para una de las paradas más teatrales, Margot evocó el dramatismo gótico de la obra con un vestido que parecía salido de un sueño febril. El corsé transparente de encaje intrincado se funde con una falda arquitectónica de volumen extremo.

El contraste entre el negro profundo del terciopelo y el degradado en rojo carmesí en la base crea un efecto hipnotizante, casi líquido, como si la prenda estuviera sumergida en vino o sangre. Una referencia directa a la intensidad emocional de Catherine Earnshaw que dejó al público sin aliento.

En clave más contemporánea, la actriz sorprendió con un look vamp moderno. Un minivestido negro de mangas acampanadas XL y cuello cuadrado construye una silueta minimalista pero poderosa. La estética dark coquette se refuerza con una gargantilla de terciopelo adornada con perlas y piedras preciosas. Los stilettos de aguja infinita alargan la figura y mantienen ese halo de misterio que acompaña a la película. ¿Te atreverías a reinterpretar este look en tu propio armario?

La narrativa se vuelve más feroz con la armadura de cuero rojo. Margot canaliza una energía dominante con este conjunto de cuero texturizado en rojo vibrante con efecto de piel de serpiente. El corsé con cordones frontales y laterales se integra a una estructura de hombros marcados, transformando el vestuario de época en una declaración de poder femenino contemporáneo.

Fuera de la alfombra roja, el gótico también encuentra su versión chic. Caminando por París, Robbie lució un vestido de encaje negro transparente con motivos florales deshilachados. Las gafas de sol oscuras y el cabello con ondas naturales aportan un aire de estrella clásica, relajada pero magnética.

Finalmente, la estética lingerie irrumpe para cerrar el relato. Un vestido de satén en tonos grisáceos y burdeos con tirantes caídos y encaje blanco dialoga con unas botas altas de cuero negro con aberturas que recorren toda la pierna. Delicadeza y fuerza conviven en un equilibrio provocador.

Cada aparición de Margot Robbie no solo promociona una película. Invita a mirar la moda como un lenguaje vivo, emocional y profundamente cinematográfico.

*IMAGEN: Google Images