Moda
El Super Bowl trasciende el ámbito deportivo para consolidarse como el fenómeno cultural del año. Más allá de las yardas ganadas, la verdadera emoción reside en el espectáculo de medio tiempo, un espacio donde la música y la alta costura convergen en actuaciones legendarias.
Históricamente, este escenario ha servido como la vitrina definitiva para que los artistas exhiban propuestas estéticas que definen épocas enteras.
El fenómeno 2020: La cumbre latina
En la memoria reciente, la edición de 2020 permanece como un hito de la moda contemporánea. Shakira y Jennifer Lopez ofrecieron una cátedra de diseño.
La colombiana deslumbró con un conjunto rojo de Peter Dundas compuesto por un top cruzado y falda con 300 mil cristales Swarovski. Posteriormente, cambió a un set dorado a juego con tenis Adidas, proyectando una energía vibrante.
Bad Bunny también marcó territorio ese año con un traje plateado de Last Heirs, demostrando que el estilo urbano tiene un lugar privilegiado en la alta gama.
Versace: El aliado de las divas
Jennifer Lopez reafirmó su alianza con Versace a través de múltiples cambios: desde un catsuit de piel con falda de seda rosa hasta un body con efecto nude decorado con 15 mil cristales cosidos a mano.
Su capa de 40 mil plumas, representando las banderas de Estados Unidos y Puerto Rico, se mantiene como uno de los momentos más sofisticados de la historia. Lady Gaga, en 2017, también personificó la vanguardia con un bodysuit de hombreras marcadas firmado por la casa italiana.
Iconos del pop y alta costura
La extravagancia alcanzó su punto máximo con Katy Perry en 2015, quien lució diseños de Jeremy Scott, destacando el conjunto de llamas metalizadas.
Años antes, en 2012, Madonna dominó el escenario convertida en una emperatriz romana bajo la visión de Givenchy Alta Costura, utilizando una capa dorada y una corona imponente. Beyoncé, en 2016, rindió tributo a Michael Jackson con un look militar de piel que fusionó nostalgia y empoderamiento.
Nostalgia punk y herencia Y2K
Mirando hacia atrás, figuras como Gwen Stefani en 2003 con su estética punk o Britney Spears en 2001 con pantalones a la cadera y crop tops, dictaron las tendencias que el mundo replicaría de forma masiva. Incluso el traje de piel de Alexander McQueen para Janet Jackson en 2004 sigue siendo objeto de análisis por su audacia y diseño estructural.
¿Cuál de estas eras estéticas ha influido más en tu estilo personal? La moda en este evento no solo acompaña a la música, sino que construye un legado visual que perdura mucho después de que se apagan las luces del estadio.
*IMAGEN: Google Images











