Moda
Jean Paul Gaultier presentó el debut de Duran Lantink como director creativo, dando un show repleto de colores y siluetas futuristas en plena Semana de la Moda de París. Desde el Museo del Quai Branly, el diseñador mostró como una marca tan legendaria puede modernizarse al extremo.
El desfile abrió con una silueta que parecía la fusión entre el famoso brassiere cónico de Gaultier y las siluetas de parachoques del diseñador holandés. Después llegaron los monos futuristas de corte alto; vestidos que parecían desafiar la gravedad cubriendo solo el pecho y las caderas por delante; una gabardina en dos partes que dejaba al descubierto el abdomen, y una serie de tops y leggings que dejan bastanbte al descubierto.
Algunas prendas mostraban cuerpos peludos o tatuajes impresos en 3D. Otras llevaban la marca Junior Gaultier, de la que Lantink bautizó su primera colección.
Los colores brillantes y diversos no se hicieron esperar, convirtiendo esta pasarela en todo un espectáculo visual.
Estos son algunos de los looks más destacados de la colección:


























