Con La Famiglia, Gucci inaugura un nuevo capítulo estético que no pide permiso ni busca discreción. La colección se presenta como el génesis de una era descaradamente sexy, extravagante y atrevida, donde el ADN de la Casa se estudia, se tensiona y se amplifica. Más que una propuesta de temporada, es una declaración de identidad: Gucci entendido como mentalidad compartida y lenguaje visual reconocible al instante.

La narrativa se construye a través de retratos que representan una familia extendida, capturada por Catherine Opie. Cada personaje encarna una actitud, una postura frente al estilo, una forma distinta de habitar el universo Gucci.

Desde L’Archetipo, simbolizado por el baúl monogramado que remite a los orígenes de la Casa como Valigeria, hasta figuras como La Cattiva o Miss Aperitivo, la colección despliega una galería de arquetipos que oscilan entre disciplina y exceso, ironía y sofisticación.

Las firmas históricas se reavivan con determinación. El bolso Gucci Bamboo 1947 reaparece re proporcionado, reafirmando su vigencia como icono atemporal.

El mocasín Horsebit mantiene su autoridad clásica mientras dialoga con estilismos más provocadores. El motivo Flora se presenta en su versión tradicional y también en una encarnación nocturna más intensa. El GG Monogram se lleva sin reservas, de pies a cabeza, convirtiéndose en una declaración total de pertenencia.

Las siluetas recorren extremos calculados. Abrigos de ópera con plumas y alta joyería conviven con prendas de medias sin costuras que abrazan el cuerpo con sensualidad neo minimalista. La elegancia nocturna se traslada incluso a la moda masculina, donde conjuntos ajustados y sofisticados trajes de baño reinterpretan la dolce vita desde una óptica contemporánea. El vestir por placer se convierte en principio rector.

El espíritu de la sprezzatura italiana atraviesa la colección con gestos aparentemente descuidados pero meticulosamente construidos. Slingbacks kitten heels usados con soltura, mocasines de cuero blando llevados sin rigidez, capas que se combinan con naturalidad. La actitud importa tanto como la prenda.

Como extensión de esta narrativa, Gucci presentó también el screening de The Tiger, una pieza audiovisual que amplifica el universo conceptual de la colección. El filme funciona como complemento simbólico, reforzando la idea de fuerza, instinto y magnetismo que atraviesa La Famiglia. Moda y cine se entrelazan para consolidar una visión más amplia, donde la identidad de la Casa se expresa en múltiples formatos.

La Famiglia marca así el regreso de Gucci a una narrativa poderosa, volviendo al futuro a través del pasado y estableciendo la base estética sobre la que se construirá su próxima etapa.

*IMAGEN: Cortesía Gucci