Moda
Glenn Martens puso punto final a sus seis años como director creativo de Diesel con una colección que funcionó como síntesis de su lenguaje al frente de la firma. De la deconstrucción a la hibridación, pasando por el denim experimental, la sastrería y una sensualidad sin restricciones, el diseñador convirtió su último desfile en una despedida cargada de energía.
Martens llegó a Diesel en 2020 y, desde entonces, amplió considerablemente el universo de la marca. Antes de presentar su última colección, el diseñador destacó especialmente la evolución del equipo que construyó durante estos años y aseguró sentirse orgulloso de dejar una plataforma preparada para una nueva etapa. Ahora, toda su atención estará puesta en Maison Margiela, donde continúa como director creativo.
Denim que se desintegra y prendas que se transforman

La colección exploró la idea de prendas que parecen estar deshaciéndose poco a poco. El denim fue recubierto y tratado con láser para adquirir una apariencia similar al cuero, mientras cortes con forma de orquídea parecían abrirse paso sobre prendas de punto y polos.
Las superficies metalizadas se quebraban visualmente para revelar ilusiones de otras prendas mediante efectos trompe l’oeil. Camisetas y sudaderas aparecieron desgarradas hasta quedar reducidas a fragmentos, mientras la sastrería y las camisas fueron retorcidas y parcialmente deshechas, como si hubieran sido arrancadas del cuerpo.
La experimentación textil volvió a ocupar así un lugar central en la propuesta de Martens, una de las características que definieron su etapa en Diesel.
Una despedida a la manera Diesel

La puesta en escena llevó la provocación todavía más lejos. El desfile estuvo acompañado por una banda sonora que comenzó con respiraciones antes de transformarse en una mezcla de techno que incorporó una reinterpretación de Love to Love You Baby, de Donna Summer.
La sensualidad y la celebración del cuerpo, elementos recurrentes en los desfiles de Martens para Diesel, volvieron a aparecer en esta última presentación. En las gradas, algunos asistentes vestidos de Diesel protagonizaron escenas de intimidad mientras la música aumentaba de intensidad, convirtiendo el desfile en una experiencia tan performática como la propia colección.

Después de seis años, Glenn Martens se despide de Diesel dejando atrás una etapa marcada por la experimentación, el denim llevado hasta sus límites y una manera de entender el desfile como espectáculo. Su siguiente capítulo creativo estará ahora concentrado en Maison Margiela.