Desde el boom de las apps de citas – hace ya varios años – se ha promovido la idea de que encontrar pareja es una decisión propia y completamente individual. Bastaba con crear un perfil, deslizar hacia la derecha o la izquierda y comenzar una conversación con un desconocido. Sin embargo, la forma en que las nuevas generaciones se relacionan, en específico la Gen Z, está cambiando. Hoy, cada vez más personas permiten que sus amigos participen activamente en sus decisiones amorosas, dando origen a una tendencia conocida como friendsfluence.

El término combina las palabras friend (amigo) e influence (influencia) y hace referencia al papel que desempeña el círculo cercano al momento de elegir una pareja, decidir si una cita merece una segunda oportunidad o incluso crear el perfil perfecto en una aplicación de citas. 

A día de hoy podemos ver la transformación en la manera de entender las relaciones humanas, ya que ya no se trata únicamente de la química entre dos personas, sino también de la opinión y el respaldo de quienes mejor nos conocen.

Tus amigos participan en tu vida amorosa

¿Alguna vez enviaste una captura de pantalla del perfil de alguien para pedir opinión antes de responder un mensaje? ¿Consultaste con tu mejor amiga qué ponerte para una primera cita? ¿Compartiste la ubicación en tiempo real para que alguien supiera dónde estabas mientras conocías a una persona nueva? Todas estas situaciones forman parte de la friendfluence.

La diferencia es que ahora este comportamiento dejó de verse como una simple costumbre para convertirse en un elemento central dentro del proceso de conocer a alguien. Para muchas personas, especialmente entre la Generación Z y los millennials, la opinión de los amigos es una especie de filtro emocional que ayuda a tomar decisiones con mayor seguridad.

El amor no es completamente privado

Las relaciones actuales son mucho más sociales que hace apenas una década. Las aplicaciones de citas, los grupos de WhatsApp y las redes sociales han hecho que las experiencias románticas se compartan casi en tiempo real. Antes de aceptar una invitación, muchas personas consultan a sus amigos; después de la cita, analizan cada conversación, cada gesto y cada mensaje recibido.

Varios especialistas consideran que este comportamiento tiene que ver con el valor que las nuevas generaciones otorgan a sus comunidades cercanas. Los amigos se han convertido en una fuente importante de apoyo emocional y en personas de confianza capaces de detectar posibles señales de alerta que quien está involucrado sentimentalmente podría pasar por alto.

¿Y las aplicaciones de citas?

La influencia de los amigos ha llegado incluso a las plataformas para encontrar pareja. Algunas aplicaciones permiten compartir perfiles con otras personas para recibir comentarios antes de iniciar una conversación. Otras incorporan funciones que facilitan enviar recomendaciones entre amigos o recibir ayuda para elegir las mejores fotografías del perfil.

Un ejemplo es Tinder, que permite compartir perfiles mediante enlaces para pedir la opinión de alguien de confianza. Hinge también ha observado que muchos usuarios construyen su perfil con ayuda de amigos, quienes seleccionan fotografías o sugieren respuestas más auténticas para las preguntas de presentación.

Una segunda opinión

Uno de los mayores beneficios de la friendfluence es ofrecer una perspectiva diferente.Cuando alguien comienza a ilusionarse con una nueva relación, resulta fácil pasar por alto ciertas conductas que desde fuera parecen evidentes. Un amigo puede notar inconsistencias en una conversación, detectar actitudes poco respetuosas o simplemente recordar aspectos importantes que la emoción del momento hace olvidar.

Por ejemplo, si una persona desaparece durante varios días y luego reaparece sin explicación, quienes observan la situación desde fuera pueden identificar más fácilmente ese patrón de comportamiento. Del mismo modo, un amigo cercano suele reconocer cuándo una nueva relación está generando ansiedad, inseguridad o cambios negativos en el bienestar emocional.

Seguridad para las primeras citas

Otro motivo por el que esta tendencia ha ganado fuerza es la seguridad. Actualmente es muy común que quienes tienen una primera cita compartan con sus amigos la ubicación donde estarán, el nombre de la persona que conocerán e incluso la hora aproximada en la que regresarán a casa.

Muchas personas establecen una llamada programada durante la cita o crean palabras clave para pedir ayuda si llegan a sentirse incómodas. Estas prácticas, impulsadas principalmente por mujeres jóvenes, han convertido al grupo de amigos en una red de apoyo que aporta tranquilidad durante los primeros encuentros con alguien desconocido.

Los amigos ayudan a construir mejores relaciones

La friendfluence no solo consiste en recibir opiniones sobre posibles parejas. Los amigos también influyen en la forma en que aprendemos a comunicarnos, resolver conflictos y establecer límites saludables. Un círculo cercano que promueve relaciones respetuosas suele convertirse en un modelo positivo para la vida sentimental.

Por ejemplo, una amiga puede recordar la importancia de expresar lo que se siente en lugar de asumir que la otra persona debe adivinarlo. Otro amigo puede animar a no conformarse con una relación que no aporta bienestar o a mantener espacios personales aunque se tenga pareja.