Moda
El Primer Ministro de Francia, Edouard Philippe, promueve erradicar la práctica de destruir productos no vendidos, convirtiéndolo en el primer país en tomar la iniciativa que afectará a las firmas de lujo.
Por María Fernanda García
El cambio climático siempre ha sido una prioridad para Francia y su gobierno, pues desde el principio de la década de los noventa su política climática no ha dejado de reforzarse, convirtiéndose en uno de los países más comprometidos con el medio ambiente.
La última noticia dejó en claro que pretenden seguir con el título de precursores para la toma de acción ante dicha problemática, puesto que el Primer Ministro francés, Edouard Philippe, anunció las acciones que tomará el país ante la destrucción de productos de lujo no vendidos o devueltos. Se estima que más de 650 millones de euros en productos se tiran o se destruyen de forma anual con el objetivo de mantener la exclusividad de las marcas evitando que su mercancía se vendan a menor precio. “Es una cantidad de desperdicio angustiante, es impactante para el sentido común. Es un escándalo,” expresó Philipe.
La nueva iniciativa entrará en vigor entre el 2021 y el 2023, en donde se busca que la mercancía no vendida sea reutilizada o reciclada a excepción de productos que después de un tiempo determinado no puedan ser utilizados.
Las marcas de lujo y sus prácticas en contra del medio ambiente han sido expuestas ante el público en los últimos años. Burberry fue protagonista de los titulares el año pasado cuando se dio a conocer que la firma inglesa quemaba más de 28 millones de libras. Según explica The Guardian, esta práctica mantiene la exclusividad de las firmas y evita que sus productos sean vendidos por el mercado negro o retailers que no tengan la aprobación de las marcas para comercializar sus diseños.