Moda
TikTok tiene la cualidad de convertir los rituales nocturnos de belleza en todos unos fenómenos. Desde el “slugging” hasta las mascarillas para dormir y las rutinas de múltiples pasos, cada cierto tiempo surge una nueva tendencia que asegura que despertaremos con una piel más luminosa, hidratada y saludable.
La tendencia más reciente consiste en aplicar una capa de óxido de zinc sobre el rostro antes de dormir y dejarla actuar durante toda la noche.
A primera vista resulta un poco extraño porque el óxido de zinc suele asociarse con protectores solares o cremas para rozaduras de bebé, pero es precisamente este componente el que asegura que despertaremos con la piel más calmada, suave y uniforme. Sin embargo, los dermatólogos advierten que, como ocurre con cualquier otra moda de belleza, es importante entender para quién funciona realmente y cuáles son sus posibles limitaciones.
¿Qué es exactamente el óxido de zinc?
El óxido de zinc es un compuesto mineral que lleva décadas utilizándose en dermatología. Es especialmente conocido como ingrediente en protectores solares minerales, donde actúa como una barrera física que ayuda a proteger la piel de los rayos UVA y UVB. Además, se encuentra en numerosas cremas formuladas para aliviar irritaciones, rozaduras y procesos inflamatorios de la piel.
Su popularidad se debe principalmente a sus propiedades calmantes. Durante años, médicos y especialistas lo han utilizado para ayudar a proteger pieles sensibles, favorecer la recuperación de la barrera cutánea y reducir ciertos tipos de inflamación superficial.
Precisamente estas características son las que han impulsado la tendencia actual de aplicarlo sobre el rostro antes de dormir.
¿Por qué tantas personas están durmiendo con óxido de zinc en la cara?
La teoría detrás de esta práctica es relativamente sencilla. Durante la noche, la piel entra en un proceso natural de reparación y renovación celular. Por eso, se cree que aplicar una capa de óxido de zinc ayuda a reforzar ese proceso al crear una barrera protectora que reduce la pérdida de hidratación y calma la piel irritada.
En redes sociales, esta tendencia suele relacionarse con otra práctica conocida como “face basting”, que consiste en cubrir el rostro con productos altamente oclusivos antes de dormir para sellar la hidratación. Algunos dermatólogos y creadores de contenido han popularizado el uso de cremas con óxido de zinc para este fin, especialmente durante épocas de frío o cuando la piel se encuentra sensible.
Quienes la practican aseguran que la piel luce más suave, menos enrojecida y con una apariencia más descansada al despertar.

Beneficios potenciales
Los dermatólogos reconocen que el zinc es un ingrediente valioso para cuidar la piel. Dependiendo de la formulación, puede ayudar a reducir la inflamación, apoyar la función de barrera cutánea y contribuir al equilibrio de ciertas afecciones relacionadas con sensibilidad o exceso de grasa.
Además, el óxido de zinc es conocido por ser relativamente suave para muchas personas con piel reactiva. Esto explica por qué suele encontrarse en productos destinados a bebés o a personas con piel especialmente sensible.
Cuando la piel está irritada por factores ambientales, exceso de exfoliación o tratamientos agresivos, algunas personas encuentran alivio temporal utilizando productos que contienen este ingrediente. Por esa razón, muchos dermatólogos no descartan completamente la tendencia, aunque sí recomiendan utilizarla con criterio.
No es para todo el mundo
Sin embargo, esta práctica no debería considerarse una solución universal. Los especialistas entrevistados explican que aplicar capas gruesas de óxido de zinc todas las noches puede resultar problemático para ciertos tipos de piel.
Las fórmulas más densas y oclusivas pueden favorecer la obstrucción de los poros en personas con tendencia al acné o con producción elevada de grasa. Como consecuencia, algunas personas podrían experimentar brotes, congestión o irritación en lugar de obtener los beneficios esperados.
Por ello, los expertos recomiendan evitar asumir que una tendencia viral funcionará igual para todos los tipos de piel.
¿Existen alternativas más recomendables?
Los expertos sugieren que muchas personas pueden beneficiarse más de ingredientes como las ceramidas, la niacinamida, el ácido azelaico o ciertos derivados de la vitamina A cuando el objetivo es fortalecer la barrera cutánea y mejorar la salud general de la piel.
Estos activos suelen integrarse con mayor facilidad en rutinas de uso frecuente y ofrecen beneficios a largo plazo sin generar la sensación pesada que algunas cremas con alto contenido de óxido de zinc pueden producir.
La recomendación general es adaptar la rutina a las necesidades específicas de cada piel en lugar de seguir tendencias virales de forma indiscriminada.