Moda
Durante esta edición de la Semana de la Moda de Milán, Missoni volvió a recordarnos que su verdadero lenguaje está en las texturas, en el tejido y en el volumen. Para el otoño-invierno 2026-2027, la firma presentó una colección que abraza la pausa, el slow attitude con una intención de vestir consciente.
La moda como intención
Bajo la dirección creativa de Alberto Caliri, la colección nace de la idea de desacelerar. Rodeados de una industria que vive de la inmediatez, del ritmo acelerado, Missoni propone vestir con intención, sí, más relajado y lento pero con el propósito de reinventar lo cotidiano.
Aquí las distinciones entre lo femenino y lo masculino, dejan de ser importantes. La mujer Missoni convierte los códigos masculinos en inspiración, para ella vestirlos sin dejar atrás su esencia.
Layering como protagonista de Missoni
Piezas que definen presencia. Abrigos, bufandas, cardigans, blazers y pantalones sueltos crearon siluetas que juegan con el volumen y las capas, sin perder el toque.
El tejido de punto es la estrella, bajo estas texturas, la colección para esta temporada, encuentra un sentido que ha distinguido a la casa durante años. Los brillos discretos, pero distribuidos en la mayoría de las prendas, aportan ese toque único que armoniza la temporada otoño/invierno.

Ocres, tabaco, marrones cálidos y azules profundos dominaron la pasarela. Una paleta de color pensada para el invierno, pero que genera dimensión en cada look.
Esta colección es una declaración de identidad que propone Missoni, fiel a su esencia íntima y única. También demuestra que el maximalismo textil solo cobra sentido cuando está guiado por una intención.



