Moda
La personalidad de un espacio comienza mucho antes de elegir sus muebles. Está en la textura que recibe la luz, en el contraste entre materiales y en la manera en que una superficie puede cambiar la percepción de una habitación. En la arquitectura y el interiorismo contemporáneos, estos detalles han adquirido un papel protagónico, dando lugar a espacios donde la materialidad define tanto la estética como la experiencia de habitarlos.
Es en esa relación entre materia y espacio donde Cesantoni encuentra su lenguaje. Con más de 45 años de trayectoria, la firma mexicana ha desarrollado una propuesta de pisos y recubrimientos cerámicos y porcelánicos que interpreta referencias como el mármol, la piedra natural, el cemento y la madera desde una mirada contemporánea. Una exploración que combina variedad de formatos, acabados y tonalidades para responder a diferentes visiones arquitectónicas.
La innovación está en la superficie
En el diseño de interiores, una misma tonalidad puede adquirir una expresión completamente distinta según su textura, su acabado o la forma en que interactúa con la iluminación. Los formatos amplios favorecen la continuidad visual; las superficies mate aportan sobriedad, mientras que los acabados de tacto suave introducen una dimensión sensorial que transforma la experiencia del material.
Para 2026, Cesantoni amplió su propuesta con siete nuevas referencias de porcelanato en formato de 60 × 120 centímetros. Nolo Sand, Nolo Gray y Nolo Smoke recuperan la estética del cemento; Valenciano se inspira en la luminosidad del mármol blanco, y Kingston Grey, Kingston Bone y Belmonte exploran distintas expresiones de la piedra natural.
Los acabados Silk y Velvet Finish suman matices a esta búsqueda, mientras que los formatos de 80 × 160 centímetros y las soluciones destinadas a distintas aplicaciones arquitectónicas amplían las posibilidades de composición. Más allá de reproducir materiales naturales, estas superficies permiten reinterpretarlos desde una perspectiva que prioriza la proporción, la continuidad y el carácter de cada ambiente.
La innovación, en este sentido, no se limita a una cuestión tecnológica. También se encuentra en la libertad creativa que los materiales ofrecen a arquitectos e interioristas para construir espacios con identidad propia.
Obra Blanca 2026: un espacio concebido como experiencia
Durante la séptima edición de Obra Blanca, en Ciudad de México, Cesantoni trasladó esta visión a un pabellón desarrollado en colaboración con Lara Arquitectos. La propuesta partió de una arquitectura de volúmenes monolíticos, donde los accesos, los vacíos y la entrada de luz estructuraron un recorrido que invitaba a descubrir las superficies desde distintas perspectivas.
La exhibición convirtió el propio espacio en una herramienta para comprender los materiales. En lugar de limitarse a mostrar acabados, la arquitectura estableció un diálogo entre escala, textura y luz, permitiendo apreciar cómo cada elección puede modificar la percepción de un entorno.
El concepto integral también reunió las colaboraciones de West Elm, Trinitate y Romería Floral & Event Design. El mobiliario, los objetos y los elementos florales se incorporaron a una misma composición, articulando diferentes disciplinas en torno a una visión compartida del diseño. La intención fue construir una experiencia coherente en la que cada elemento contribuyera a la identidad del pabellón.
Esta aproximación refleja una manera contemporánea de entender el interiorismo: no como la suma de piezas individuales, sino como una composición donde materiales, mobiliario, iluminación y elementos orgánicos dialogan entre sí.
Design Week México: otra manera de entender la cerámica
La presencia de Cesantoni en Design Week México 2026 extendió esta exploración hacia nuevas interpretaciones de los materiales. En Design House, la firma participó en Pausa, un proyecto de Verónica González en colaboración con VGZ Arquitectura, que exploró la relación entre las superficies cerámicas, el barro y las técnicas artesanales.
La propuesta llevó la cerámica a una dimensión expresiva a través de composiciones murales que aportaron ritmo, textura y profundidad al espacio. El material dejó de entenderse únicamente como revestimiento para convertirse en parte del lenguaje visual del proyecto, en diálogo con los oficios y la riqueza de los procesos artesanales.
Esta aproximación conecta con una de las conversaciones más interesantes del diseño mexicano actual: cómo reinterpretar materiales conocidos desde una mirada contemporánea, explorando sus posibilidades sin perder de vista su dimensión táctil y cultural.
En la arquitectura y el interiorismo de alta gama, la sofisticación no depende exclusivamente de los materiales elegidos, sino de la manera en que se integran al espacio. Una superficie puede aportar serenidad, crear contrastes o convertirse en el punto de partida de toda una composición.
A través de sus propuestas y colaboraciones en Obra Blanca y Design Week México 2026, Cesantoni sitúa sus pisos y recubrimientos dentro de una conversación más amplia sobre diseño contemporáneo, innovación material y arquitectura. Una visión en la que el valor de una superficie también reside en las posibilidades que abre para imaginar nuevas formas de habitar.
Porque hay espacios que llaman la atención por lo que muestran y otros que permanecen por cómo nos hacen sentir. En esa diferencia, la materialidad encuentra su verdadero potencial.




