Moda
Para presentar su colección Summer 2027, Dior transformó el Bassin Octogonal del Jardín de las Tullerías, en París, en un escenario envuelto en niebla y rodeado por un grupo de árboles de alcanfor instalados especialmente para la ocasión.
La intervención no fue pensada como un elemento efímero. Después del desfile, los árboles serán replantados en los propios jardines de las Tullerías para continuar creciendo con el paso de los años. La decisión conecta directamente con una de las ideas centrales de la colección: entender la naturaleza como algo vivo, cambiante y marcado por el tiempo.
La belleza de la asimetría
El concepto de la colección parte de una tradición cultural china: el trabajo manual con las nueces wénwán. La práctica consiste en sostener un par de nueces en una mano y hacerlas girar una alrededor de la otra de manera constante. Con el tiempo, la superficie adquiere una pátina suave y brillante producto del contacto y la dedicación.
Encontrar dos nueces exactamente iguales en forma y tamaño es difícil, por lo que los pares particularmente similares son considerados especiales. La simetría perfecta, en este caso, no es algo sencillo de alcanzar.
Jonathan Anderson encuentra en esta tradición una manera de hablar sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza. La irregularidad deja de ser una imperfección para convertirse en una característica que aporta valor, historia y singularidad.
El tiempo como forma de belleza
La referencia a las wénwán introduce también una reflexión sobre el tiempo y la transformación. Su superficie no adquiere su brillo de manera inmediata, sino a través de un proceso constante de manipulación y cuidado. Cada pieza termina desarrollando una apariencia propia.
Esta idea resulta especialmente significativa en el universo de Dior, donde la artesanía y el trabajo manual forman parte esencial de la identidad de la maison. Para Anderson, la naturaleza puede convertirse en una fuente de conocimiento precisamente porque muestra que la belleza no siempre surge de la perfección.
La colección Summer 2027 parte así de una idea sencilla, pero poderosa: el tiempo transforma los objetos, las superficies y nuestra manera de percibirlos. En lugar de buscar una simetría absoluta, Dior encuentra valor en aquello que cambia, envejece y adquiere carácter a través de la experiencia.



