Moda
Rosalía volvió a demostrar que los accesorios pueden convertirse en protagonistas de un look. Durante un paseo por Nueva York, el pasado 28 de octubre, la cantante apareció con un vestido negro de tirantes, bailarinas con plataforma de Junko Shimada de la colección Primavera-Verano 2009 y un bolso de proporciones extraordinarias. Con un metro de largo y 60 centímetros de alto, la pieza se encuentra a medio camino entre un accesorio de moda y una maleta, y rápidamente despertó curiosidad por su creadora: Dana Toder.
Diseñadora independiente establecida en París, Toder desarrolla un trabajo que explora la relación entre vestimenta, identidad y emoción. Su práctica se distingue por la producción en pequeñas series, el uso de materiales naturales o reciclados y la colaboración cercana con fabricantes locales. Aunque todavía construye su trayectoria profesional, su propuesta ya encontró un lugar en el radar de la moda gracias a esta aparición de Rosalía.
Un bolso que guarda historias
La pieza que llevó la cantante nació originalmente como atrezo para KRÄHE, un próximo cortometraje de la directora berlinesa Lili Conzen dedicado a mujeres mayores de 70 años. Su concepto parte de una referencia cotidiana: los videos de What’s in my bag?, que muestran los objetos que las personas llevan consigo. Toder quiso llevar esa idea más lejos y convertir el bolso en un espacio capaz de contar historias a través de su contenido y apariencia.
Confeccionado en piel auténtica, el diseño incorpora ilustraciones originales que combinan imágenes de los archivos personales de Toder y Conzen, así como referencias a las mujeres que forman parte del cortometraje. El resultado reúne distintas memorias visuales, desde la década de los setenta hasta la actualidad. Para desarrollarlo, la diseñadora trabajó junto a Shmulik, su mentor de marroquinería de 80 años, integrando experiencia artesanal y una perspectiva experimental sobre los accesorios.
De admiradora a diseñadora de Rosalía
La historia detrás del encuentro también tiene un componente personal. Toder ha seguido la carrera de Rosalía desde hace tiempo y reconoce que verla llevar una de sus creaciones ha sido una experiencia difícil de asimilar. La diseñadora agradeció especialmente a las estilistas Chloe y Chenelle, así como a Sophie Bohmeier, asistente del equipo, por hacer posible que la pieza llegara a la cantante.
Su interés por la moda comenzó desde la infancia, cuando a los seis años jugaba a crear estilismos con los pañuelos de su abuela. Más adelante, el trabajo de diseñadores como Martin Margiela y Alexander McQueen contribuyó a definir su visión creativa. Ahora, mientras prepara su traslado de París a Roma para cursar un máster en moda, su nombre comienza a circular gracias a una pieza que sintetiza buena parte de sus inquietudes.
Para Toder, el tamaño tampoco parece tener límites. La diseñadora ha explicado que su proyecto de fin de carrera incluía un bolso que posiblemente duplicaba las dimensiones del que llevó Rosalía. Más que una búsqueda de extravagancia, su interés está en explorar todo aquello que cargamos a diario, tanto los objetos materiales como las historias que los acompañan. Una idea que convierte este accesorio en algo más que una declaración de estilo.
*IMAGEN: Getty Images